El pasado 12 de julio realicé un pedido de ropa en la página web https://valentinavoss.es/ por un importe total de 233 euros.
En dicha página web se transmite que:
• Se trata de una empresa española, con sede en El Puig (Valencia).
• La calidad de la ropa es excepcional.
• Las devoluciones son sencillas y gratuitas.
Sin embargo, para mi sorpresa, tras recoger el pedido el 1 de agosto, casi tres semanas después de haberlo realizado porque procedía de China, comprobé que los artículos recibidos no se correspondían en absoluto con lo anunciado: materiales distintos a los indicados (por ejemplo, poliéster en lugar de lino), calidades muy básicas, prendas muy mal confeccionadas y prácticamente sin etiquetas, salvo una pequeña etiqueta con el material.
Desde esa fecha he mantenido numerosos intercambios de correos con la empresa, a través de support@valentinavoss.es, sin recibir ninguna facilidad para gestionar la devolución.
Finalmente, hoy he podido realizar el envío de la devolución siguiendo las instrucciones facilitadas por la empresa, teniendo que asumir un coste de 66,43 euros para poder remitir el paquete.
Por todo ello, reclamo el reembolso íntegro del importe de la compra (233 euros) así como el importe abonado por la devolución (66,43 euros), dado que se trata de un engaño en la venta. No estamos ante un cambio de opinión, de talla o de preferencias: se trata de una mala práctica por parte de la empresa, ya que la información y la publicidad mostradas en su página web son totalmente engañosas.
A continuación detallo los motivos:
• Las prendas recibidas no coinciden con lo que se muestra en la web: ni en la calidad que aparentan las fotografías ni en las características descritas (por ejemplo, se indica lino y en realidad son prendas de poliéster o algodón).
• Se ofrece información engañosa sobre la localización de la empresa, haciéndola pasar por una empresa valenciana con sede en El Puig, cuando el pedido procede de China.
• Se proporciona información falsa sobre las devoluciones, que se anuncian como sencillas y gratuitas, cuando en realidad el cliente debe asumir los gastos y gestionar el envío internacional.