El día 29 de junio de 2026 contraté a través de InPost el envío de un paquete desde Varsovia (Polonia) con destino Madrid (España).
El número de parcela/envío es 200000020672400961551096 y el número de paquete de InPost España es 40017538660101540003515089.
Según el seguimiento disponible en la página web de InPost, el paquete fue recogido el 30 de junio de 2026 y fue trasladado por distintos centros logísticos. La última actualización que aparece en el seguimiento es del 1 de julio de 2026 a las 23:41, con el estado “Aceptado en el Centro de Logística”. Desde esa fecha no se produjo ninguna actualización ni avance en el envío.
Ante la falta de noticias, me puse en contacto con InPost en numerosas ocasiones por teléfono para conocer la localización de mi paquete. En dichas llamadas no pudieron indicarme dónde se encontraba y se me comunicó repetidamente que realizarían las comprobaciones oportunas y que recibiría información en un plazo de 24/48 horas. Sin embargo, esos plazos transcurrieron sin que recibiera ninguna respuesta ni información por parte de InPost, por lo que tuve que volver a contactar personalmente en varias ocasiones.
Asimismo, durante todo este periodo InPost no me facilitó ningún seguimiento adicional ni me informó por iniciativa propia de ninguna incidencia, retraso o posible pérdida del paquete. El seguimiento online permaneció durante meses exactamente con la misma información del día 1 de julio.
Finalmente, el 2 de septiembre de 2026, después de volver a llamar yo misma para solicitar información, se me comunicó que el envío figuraba como paquete perdido.
El paquete contenía efectos personales, entre ellos un edredón, ropa de invierno (bufandas, gorros y otras prendas) y un póster, además de otros objetos personales cuyo detalle exacto no puedo recordar en este momento debido al tiempo transcurrido desde que preparé y envié el paquete.
Considero que ha existido una pérdida del envío imputable al servicio de transporte contratado, además de una evidente falta de información y seguimiento durante más de dos meses. El paquete nunca llegó a su destino y tuve que ser yo quien contactara reiteradamente con InPost para conocer su estado.
Por todo ello, solicito formalmente la indemnización correspondiente por la pérdida definitiva del paquete y de su contenido, así como, en su caso, la devolución del importe abonado por un servicio de transporte que no llegó a completarse.
Adjunto como prueba la documentación de contratación y pago del envío, la confirmación de InPost con los números de seguimiento y capturas del seguimiento en las que puede comprobarse que la última actualización disponible corresponde al 1 de julio de 2026.
Solicito que se tramite esta reclamación y se me comunique por escrito la indemnización que corresponde, su cálculo y el plazo previsto para su abono.