Contraté un servicio de formación para la preparación de oposiciones a bombero con la expectativa, según lo ofertado, de recibir una preparación personalizada, con seguimiento, planificación adaptada y apoyo en las distintas áreas (académica y física).
Sin embargo, la realidad del servicio ha sido muy diferente. No se realizó ninguna evaluación inicial ni se han tenido en cuenta mis circunstancias personales en ningún momento. La planificación facilitada es completamente genérica y no responde a una preparación adaptada.
Asimismo, la dieta proporcionada fue estándar, sin ningún tipo de valoración previa, lo que evidencia la falta de personalización desde el inicio.
El seguimiento ha sido prácticamente inexistente. El asesor asignado dejó de responder sin previo aviso y no se me asignó ningún sustituto ni se me informó de ello, lo que ha supuesto una clara falta de atención al alumno.
Además, he recibido información incorrecta y poco clara en relación con las pruebas de acceso. Se me indicó la existencia de un examen de economía que posteriormente comprobé que no forma parte de la convocatoria oficial, existiendo en su lugar otra materia para la cual no se me ha proporcionado material. Asimismo, al solicitar aclaración sobre la validez de la prueba de acceso para opositar, no se me ofreció una respuesta clara ni fiable, generando una evidente falta de confianza en la preparación recibida.
En cuanto al bono de gimnasio, la gestión ha sido deficiente. Se me asignó un centro no adecuado para la preparación de bombero y, tras facilitar un contacto alternativo como permite el contrato, no se gestionó ninguna solución efectiva, limitándose a indicar que no habían obtenido respuesta.
En la práctica, el servicio se ha limitado al acceso a material teórico general, sin el seguimiento, la personalización ni los servicios que motivaron la contratación.
He intentado resolver esta situación directamente con la empresa en varias ocasiones, sin obtener una solución, negándose a la cancelación del contrato.
Por todo ello, solicito la resolución del contrato sin penalización y la cancelación de los pagos pendientes, así como la devolución proporcional de las cantidades abonadas en relación con los servicios no prestados adecuadamente.