El pasado octubre de 2025 adquirí una aspiradora marca Taurus en el establecimiento Carrefour de Torrevieja (Alicante), adjuntando a esta reclamación el correspondiente ticket de compra.
En septiembre de 2026, tras menos de un año de un uso totalmente adecuado y conforme al esperado, el producto falló y resultó defectuoso, encontrándose plenamente dentro del plazo legal de garantía.
Desde entonces, el servicio de atención al cliente de Taurus me ha sometido a un proceso de desatención absoluto:
• Me derivaron a una tienda física que me obliga a conducir media hora de ida y otra de vuelta.
• Dicha tienda nunca dispone de la pieza necesaria ni realiza un seguimiento de mi caso.
• Tras semanas de correos y llamadas, la atención al cliente de Taurus me solicitó todos mis datos personales para poder enviar el repuesto a mi domicilio, para terminar remitiéndome de nuevo de forma estéril a la misma tienda física.
• La tienda física sigue confirmando que no han recibido nada, desentendiéndose ambas partes del problema y pasándose la responsabilidad mutuamente.
Tras un mes y medio de gestiones infructuosas, pérdidas de tiempo y un servicio postventa nulo, me niego a seguir bajo la incertidumbre de si una pieza llegará o no a una tienda física a la que tengo que desplazarme expresamente.
Por todo ello, de acuerdo con los derechos que me otorga la ley vigente en materia de garantías de bienes de consumo, solicito formalmente la sustitución del producto defectuoso por una unidad totalmente nueva entregada en mi domicilio, o en su defecto, la resolución del contrato con el reembolso íntegro del precio de compra.