El teléfono móvil Dogge adquirido ha sufrido una caída leve en condiciones normales de uso (caída al suelo en la vía pública) y, desde ese momento, ha dejado de funcionar completamente.
Este hecho evidencia claramente que el dispositivo no cumple con las características de resistencia anunciadas. El producto se vende como un móvil preparado para soportar golpes y caídas, por lo que resulta inaceptable que una caída común provoque su inutilización total.
Por tanto, considero que existe un incumplimiento de las condiciones del producto al no corresponderse las prestaciones reales con las características ofrecidas al consumidor.