El 13 de mayo de 2026 contraté con Jazztel un paquete convergente que incluía fibra óptica de 600 Mb y la portabilidad de dos líneas móviles (como se evidencia en el contrato).
El 14 de mayo se instaló correctamente el servicio de fibra. Sin embargo, las líneas móviles nunca pudieron activarse. Ambos terminales son iPhone 17 Pro Max, dispositivos que requieren eSIM para su funcionamiento, circunstancia que fue comunicada en repetidas ocasiones a Jazztel a través de atención al cliente telefónica, chat y WhatsApp.
A pesar de múltiples contactos, la incidencia nunca fue resuelta. Permanecimos varios días sin servicio móvil, afectando directamente mis actividades profesionales y económicas. En distintas ocasiones Jazztel indicó que enviaría tarjetas SIM físicas, solución que no resolvía el problema planteado, ya que nuestros dispositivos requieren eSIM. Además, dichas tarjetas nunca llegaron.
Ante la falta de solución y el incumplimiento del servicio contratado, presenté una reclamación solicitando el desistimiento del contrato sin penalización, al no haberse prestado correctamente el servicio contratado. Dicha reclamación quedó registrada con el número 423518313.
En esa misma comunicación solicité expresamente que cualquier respuesta se realizara por correo electrónico o WhatsApp, dado que Jazztel conocía perfectamente que las líneas móviles contratadas nunca llegaron a activarse y, por tanto, no era posible contactarme a través de ellas.
Adicionalmente, el mismo día remití comunicaciones escritas a las direcciones bajas@jazztel.com y atencioncliente@jazztel.com. Dichos correos fueron enviados correctamente y nunca fueron devueltos ni rechazados por el sistema. Sin embargo, jamás recibí respuesta alguna por parte de Jazztel.
Es importante destacar que el contrato suscrito incluía dos servicios inseparables: fibra y telefonía móvil. Jazztel únicamente llegó a prestar parcialmente el servicio de fibra, mientras que el servicio móvil nunca fue activado ni puesto a disposición del cliente. Por tanto, el servicio contratado no fue prestado en los términos acordados.
Dentro del plazo legal de 14 días ejercí mi derecho de desistimiento, motivado además por el incumplimiento del servicio contratado. Al no recibir respuesta alguna y seguir necesitando comunicaciones móviles para mi actividad profesional, el 21 de mayo procedí a contratar los servicios con otro operador.
Hasta la fecha, Jazztel nunca me ha comunicado por escrito la resolución de mi reclamación, ni del desistimiento ejercido, ni ha acreditado haberme notificado decisión alguna.
No obstante, el 11 de junio se cargó en mi cuenta bancaria la cantidad de 24,36 euros por parte de Jazztel. Posteriormente, el 17 de junio contacté nuevamente con atención al cliente y se me informó de que el servicio de fibra continuaba activo y que, para cancelar el contrato, debía asumir una penalización por permanencia. Asimismo, se me indicó que Jazztel consideraba que no había recibido mi comunicación de desistimiento, pese a haber sido enviada por varios canales y dentro del plazo legal.
Considero que he actuado diligentemente y dentro de los plazos establecidos por la normativa vigente, comunicando de forma reiterada las incidencias sufridas, ejerciendo mi derecho de desistimiento y conservando los soportes de todas las comunicaciones realizadas.
Por todo ello, solicito:
La baja inmediata de todos los servicios contratados con Jazztel.
La resolución del contrato sin penalización alguna.
La anulación de cualquier cargo asociado a permanencia o instalación.
La devolución de los importes cobrados tras el ejercicio del desistimiento.
La confirmación escrita del cierre definitivo del contrato sin deuda pendiente a mi cargo.
Entiendo que el incumplimiento en la prestación del servicio corresponde a Jazztel, que nunca llegó a activar las líneas móviles incluidas en el contrato ni atendió adecuadamente las reclamaciones y comunicaciones remitidas dentro del plazo legal.