Remeto por aquí porque está haciendo imposible lidiar con los responsables.
El día 28 de octubre de 2026, con motivo de la segunda mudanza contratada con AnyVan (reserva AV 971 0016), facilité de forma remota el acceso al trastero mediante su código de apertura, al cual solo yo tengo acceso. Además, se puede verificar fácilmente que los únicos que habían accedido anteriormente al trastero fueron los transportistas del primer equipo.
Al acceder al espacio, el equipo de transportistas constató que diversos muebles y enseres ya se encontraban dañados, sin haber comenzado todavía las operaciones de carga y transporte correspondientes a esta segunda reserva.
Los propios transportistas documentaron inmediatamente el estado de los bienes mediante fotografías y vídeos, se pusieron en contacto conmigo a través de una videollamada y comunicaron las incidencias a AnyVan.
Por tanto, los daños constatados en ese momento eran preexistentes al segundo traslado y deben investigarse en relación con la primera mudanza, realizada el 31 de julio de 2026 (reserva AV 954 5138).
En la primera reserva constaba expresamente la contratación del servicio de desmontaje, así como la indicación de utilizar papel de burbujas para proteger el mobiliario. Según lo observado y documentado, el desmontaje contratado no fue realizado y diversos muebles se encontraban sin la protección prevista.
Solicito que AnyVan incorpore al expediente las comunicaciones internas realizadas por los transportistas el 28 de octubre, así como las fotografías, vídeos, informes de servicio y demás registros correspondientes a ambas reservas.
Asimismo, solicito la reparación o indemnización de todos los daños acreditados, la devolución del importe del servicio y la valoración de los restantes incumplimientos contractuales.
También dispongo de más fotografías y vídeos que muestran múltiples daños en los muebles por no haber sido debidamente protegidos. Además, varias cajas que habían sido preparadas y señalizadas expresamente como frágiles llegaron con su contenido roto, incluyendo aproximadamente la mitad de mis platos y otros objetos.
Es una situación absolutamente inadmisible, algo que nunca había vivido. Dispongo también de las conversaciones mantenidas con el equipo del segundo transporte, que corroboran lo sucedido.
Por otra parte, el formulario de reclamaciones al que me remiten, convenientemente, sigue dando error desde hace días, impidiéndome presentar la queja por esa vía. No considero aceptable que se me siga indicando que utilice un formulario que no funciona, trasladándome a mí la responsabilidad de insistir indefinidamente para poder ejercer mi derecho a reclamar.
Por este motivo, remito la presente reclamación por escrito, dejando constancia de que, si no se ofrece una solución satisfactoria, acudiré a la Junta Arbitral del Transporte de la Comunidad de Madrid y a los demás organismos y vías legales pertinentes.