Mi pedido (#3162664) tenía como fecha de entrega el 27 de mayo. Sin embargo, las flores no fueron entregadas hasta el 29 de mayo (dos días de retraso). Este incumplimiento resulta especialmente relevante tratándose de un producto perecedero como las flores, en el que la puntualidad es un elemento esencial del servicio contratado.
Además, no se trata de un envío ordinario, sino de una entrega programada como sorpresa para un momento especial. El retraso hizo que el regalo llegara en un momento completamente inoportuno, perdiendo su finalidad y el efecto previsto, lo que agrava la incidencia.
Por otro lado, el estado del ramo recibido no era adecuado. Cuando mi amiga me envió una fotografía del producto entregado, se aprecia que las flores llegaron en condiciones deficientes, probablemente afectadas por el tiempo de transporte, con un aspecto mustio, poco fresco y alejado de la calidad esperada.
Asimismo, el ramo recibido no se corresponde con el producto ofertado en la página web. Mientras que el ramo anunciado presenta una composición abundante, equilibrada y con flores abiertas (en particular los lirios), el ramo entregado es visiblemente inferior: menor volumen, predominio de flores cerradas y una apariencia general de calidad claramente más baja.
Esta diferencia no puede considerarse una variación menor del producto, sino una falta de conformidad entre lo ofertado y lo entregado.
La empresa solicita fotografías del producto entregado, en las que se puede apreciar una calidad claramente inferior. Sin embargo, tras su revisión, la única respuesta recibida ha sido: “Tras revisarlas, no hemos detectado ningún problema de calidad en su pedido”.
Por todo lo anterior, solicito la devolución íntegra del importe abonado o, en su defecto, una compensación adecuada por el incumplimiento del plazo de entrega y la falta de conformidad del producto recibido.