Soy titular de una tarjeta Oney asociada a Leroy Merlin, contratada en su momento para financiar la compra de un aire acondicionado.
Desde hace varios días estoy intentando tramitar la baja de la tarjeta y de mi cuenta de cliente, sin éxito, debido a las numerosas trabas encontradas por parte de Oney.
En primer lugar, he realizado repetidas llamadas a los teléfonos de atención al cliente facilitados por la entidad. Tras largos periodos de espera, la llamada finaliza o es interrumpida antes de que pueda ser atendido por un operador, imposibilitando la gestión solicitada.
En segundo lugar, he remitido una solicitud por correo electrónico a la dirección de atención al cliente de Oney solicitando expresamente la cancelación de la tarjeta y de la cuenta asociada. A fecha de esta reclamación no he recibido ninguna respuesta ni acuse de recibo.
Por último, la propia página web de Oney indica que existe un formulario para tramitar la baja de estos productos. Sin embargo, dicho formulario no se encuentra disponible ni accesible, por lo que la información proporcionada al consumidor resulta, en la práctica, inútil e impide ejercer un derecho básico como es la cancelación de un producto financiero.
Considero inadmisible que una entidad financiera facilite la contratación de sus productos pero dificulte o impida su cancelación mediante la falta de canales efectivos de atención al cliente.
Por todo lo anterior, solicito:
1. La cancelación inmediata y definitiva de la tarjeta Oney asociada a Leroy Merlin.
2. La cancelación de mi cuenta de cliente y de cualquier producto asociado que no sea legalmente necesario mantener.
3. La confirmación por escrito de la fecha efectiva de baja.
4. Que se investiguen las dificultades existentes para ejercer el derecho de cancelación a través de los canales indicados por la propia entidad.