Me dirijo a vosotros para reclamar formalmente por la pésima gestión con los arreglos de mi vestido de novia y exigir la compensación económica que se me prometió.
1. Fecha pactada e incumplimiento (15 de septiembre de 2026): Tenía mi cita para recogerme el vestido con los arreglos terminados (mangas y ancho). Una hora antes de la cita me llamáis para posponerla alegando un problema de modista. Os dije que era imposible cambiar de día porque me había cogido vacaciones en el trabajo para esto, así que me la pasasteis de las 17:00 h a las 19:00 h.
2. Vestido sin tocar y esperas: Llego a las 19:00 h, me tenéis una hora esperando y, para mi sorpresa, cuando me pruebo el vestido no le habían hecho ni un solo arreglo. La encargada de modistas (Andrea) me dijo que no me preocupara y que fuera el sábado.
3. Segundo incumplimiento (sábado previo a la boda): Mi boda era el 25 de septiembre y el nivel de estrés y ansiedad que tenía ya era inasumible. Al llegar el sábado, la encargada de la tienda me dice que han despedido a Andrea por retrasos en las entregas y que tampoco tienen mi vestido listo, citándome de nuevo para el lunes.
4. Entrega y promesa de compensación (lunes previo a la boda): El lunes por fin lo tenían. En la propia tienda me reconocisteis el desastre de gestión, el perjuicio causado a cuatro días de mi boda y os comprometisteis verbalmente a compensarme.
Por todo esto (las idas y venidas en vano, el trastorno con mis días de trabajo y, sobre todo, la ansiedad generada a pocos días de mi boda por una clara negligencia vuestra), SOLICITO:
La devolución íntegra del coste de los arreglos de modista (o el reembolso equivalente acordado).
Una compensación económica por los gastos de desplazamiento repetidos y los daños causados.