El día 26 de julio acudí al centro de Gafas.es de Alcalá de Henares, situado en Calle Ramón y Cajal, nº 6, para adquirir unas gafas graduadas.
En primer lugar, comprobé que la promoción anunciada no se aplicaba en la tienda física, a pesar de la publicidad existente, lo que considero una información confusa y potencialmente engañosa.
Durante el proceso de graduación, observé que el equipo utilizado para realizar la medición emitía ruidos anómalos. Asimismo, escuché a la optometrista comentar a una compañera que el aparato "había vuelto a fallar". A pesar de esta circunstancia, continué con la compra, abonando inicialmente el 50 % del importe y, transcurridos aproximadamente quince días, el 50 % restante.
Una vez recibidas las gafas, comprobé que no puedo utilizarlas correctamente, ya que la visión es completamente borrosa. Da la impresión de que la graduación no se corresponde con mis necesidades visuales, pues parecen estar preparadas para visión lejana y no para la distancia a la que debo utilizarlas.
Ante esta situación, acudí nuevamente a la tienda para exponer el problema. Sin embargo, la única respuesta que recibí fue que "no sabía enfocar". Siguiendo dicha indicación, continué utilizando las gafas durante una semana más para facilitar el periodo de adaptación, pero el problema persiste y sigo viendo todo borroso, por lo que considero que las gafas no cumplen la finalidad para la que fueron adquiridas.
Además, deseo manifestar mi disconformidad con el trato recibido durante todo el proceso. La atención prestada por la optometrista fue, en mi opinión, poco profesional, con una actitud poco amable y desagradable.
Por todo lo expuesto, solicito la resolución de la compra, la devolución de las gafas por no ser aptas para el uso al que están destinadas y el reintegro íntegro de las cantidades abonadas.