Tu reclamación

C. S.

A: MUEBLES LA FÁBRICA (Central de Gestión de Compras

20/08/2026

El día 9 de junio de 2026 se realizó en mi domicilio la instalación de un canapé y una cama adquiridos en Muebles de Fábrica, por un importe superior a 1.500 euros. En el momento de la compra expliqué expresamente al vendedor que el colchón que iba a utilizar es un colchón Aspol de bastante peso, por lo que considero especialmente importante que el canapé y su sistema de apoyo fueran adecuados para soportar dicho peso y el uso normal de una cama de 1,50 m. Quiero dejar constancia también de lo ocurrido el mismo día que se realizó la instalación del canapé. Cuando llegué a casa y comprobé los hidráulicos instalados, debido al considerable peso de mi colchón, inmediatamente pensé que no iban a aguantar durante mucho tiempo. Por este motivo, me puse en contacto con el comerciante y le solicité expresamente que me cambiaran los hidráulicos por unos más fuertes y adecuados para soportar el peso del colchón. La respuesta del comerciante fue que no había ningún problema y que no era necesario cambiarlos en ese momento. Me indicó que, cuando los hidráulicos dejaran de aguantar correctamente el peso, me pusiera en contacto con ellos, que YO compraría los hidráulicos nuevos y me los cambiaría. El día 15 de julio de 2026, aproximadamente un mes después de la instalación, mientras me encontraba sentada normalmente sobre la cama, noté un movimiento y posteriormente comprobé que una de las ruedas se había doblado/roto. La cama quedó desnivelada y no podía utilizarse correctamente. Al día siguiente me puse en contacto con la tienda y envié fotografías del problema. Se me indicó que no me preocupara y que enviarían a un técnico para revisar la incidencia. El técnico acudió a mi domicilio y revisó la cama. Dos días después, desde la tienda me comunicaron que, según ellos, la rotura se había producido por un supuesto mal uso por mi parte. No estoy de acuerdo con esta conclusión. La cama no ha recibido ningún golpe, no ha sido manipulada incorrectamente ni se ha realizado sobre ella ninguna utilización diferente de la normal para la que fue adquirida. Incluso ante la negativa inicial de la tienda, manifesté mi disposición a pagar la sustitución de la rueda si fuera necesario, solicitando simplemente que se solucionara el problema. Posteriormente se me comunicó que no era posible cambiar únicamente la rueda y que debía sustituirse todo el sistema, con un coste aproximado de 80 euros. Al insistir en que consideraba injusta esta situación y comunicar que presentaría una reclamación, se me indicó que se consultaría con el responsable de la empresa. Una semana después se me confirmó nuevamente que la avería no estaba cubierta por la garantía y que se consideraba responsabilidad mía. Posteriormente se envió nuevamente al técnico a mi domicilio. En esta segunda revisión se pudo comprobar un aspecto que considero fundamental: la cama de 1,50 m dispone únicamente de cinco puntos de apoyo, con tres patas en la zona central y dos en la parte de los pies, mientras que en la parte superior de la cama, precisamente donde se encuentran las ruedas afectadas, faltan dos patas/puntos de apoyo. Por tanto, la estructura no parece disponer de un apoyo suficiente y correctamente distribuido para soportar el peso de la cama, del colchón y de las personas que la utilizan de manera normal. El peso aproximado de dos personas es de unos 160 kg, al que hay que añadir el considerable peso del colchón, que puede estar alrededor de 80-90 kg, además del propio peso de la estructura. Considero totalmente razonable esperar que una cama de estas características, nueva y vendida por un establecimiento especializado, esté diseñada e instalada para soportar las cargas derivadas de su uso normal. Además, quiero dejar constancia de que el mismo día de la instalación del canapé, el tablero quedó dañado durante el montaje. Por lo que se puede observar, uno de los tornillos fue apretado o forzado en exceso, provocando que el tablero se rompiera/dañara alrededor del punto de fijación. Este desperfecto se produjo durante la propia instalación realizada por el personal encargado del montaje, y no como consecuencia de un uso posterior por mi parte. Por tanto, considero que no se puede atribuir a un mal uso por parte del cliente una serie de problemas que han aparecido desde prácticamente el inicio: por un lado, el daño del tablero producido durante la instalación y, posteriormente, la rotura o deformación de una rueda y la falta de suficientes puntos de apoyo en la estructura de la cama. Actualmente se me está indicando que debo asumir el coste de las patas necesarias para solucionar este problema, a pesar de que la cama tiene aproximadamente un mes de uso cuando apareció la avería y de que he pagado más de 1.500 euros por el conjunto adquirido. A resumir compro una cama de 1500 y dentro de un mes tengo que cambiar el tablero+ 80euros de la rueda y mai los hidráulicos.... Vaya garantía tenéis.


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