Realicé una reserva con Airbnb el día 25 de mayo para alojarme el día 27 de mayo.
Aproximadamente media hora después de confirmar la reserva, el anfitrión me llamó por teléfono pidiéndome que cancelara la reserva. Durante la llamada me faltó al respeto, me gritó y tuvo una actitud extremadamente grosera e irrespetuosa conmigo.
Informé inmediatamente a Airbnb sobre lo ocurrido, pero después de 24 horas simplemente me comunicaron que no podían comprobar que el anfitrión hubiera infringido ninguna norma ni actuado de manera irrespetuosa, ya que todo ocurrió por llamada telefónica y no tenía forma de demostrarlo.
El anfitrión insistía constantemente en que yo cancelara la reserva. El problema es que, si lo hacía, no tendría derecho al reembolso porque no había pagado la tarifa adicional de cancelación flexible.
Además, posteriormente el anfitrión me envió un mensaje diciendo que podía presentarme en el apartamento el día 29, pero que él estaría en la puerta del edificio vigilándome durante las 24 horas del día y que pondría a otras personas a hacer lo mismo desde el día de mi llegada hasta el día de mi salida. Esto me hizo sentir completamente intimidada y amenazada.
Todo esto ocurrió el día 25 de mayo. Hoy ya es 29 de mayo y durante todos estos días he reportado la situación y he llamado varias veces a Airbnb, incluso múltiples veces al día, sin obtener ninguna solución ni el reembolso de mi dinero.
No acudí al apartamento por sentirme amenazada e insegura, y hasta el momento sigo sin recibir el reembolso de mis 400 euros.
Además de sentirme amenazada y profundamente irrespetada, sigo sin recuperar mi dinero.
Y para que vean en la captura dela patalla el anfitrión me diciendo que estaría 24 horas vigilando me en el edificio me haciendo sentir amenazada y intimidada.