Soy cliente de Repsol Luz y Gas con contador inteligente y telemedida diaria. Durante meses he seguido mi consumo a través de la aplicación oficial de Repsol, precisamente porque uno de los argumentos comerciales al contratar era poder controlar el gasto eléctrico y ahorrar mediante el seguimiento diario del consumo.
Sin embargo, en la factura correspondiente al periodo 24/03/2026 - 24/04/2026 se me aplicó una “regularización de consumos” de 175,19 kWh, elevando la factura hasta 92,78 € , pese a que los consumos diarios mostrados en la app parecían completamente normales y coherentes con el uso real de la vivienda.
Lo más preocupante es que esta situación no es nueva. Ya en 2025 la propia Repsol tuvo que emitir una factura de ajuste a mi favor tras detectar diferencias de consumo incorrectamente facturadas anteriormente.
He presentado varias reclamaciones solicitando:
- detalle exacto de las lecturas utilizadas,
- explicación técnica concreta del origen de la desviación,
- aclaración de por qué los consumos diarios mostrados no coinciden con los finalmente facturados,
- y qué parte del proceso está fallando.
La respuesta recibida por parte de Repsol ha sido únicamente una contestación genérica indicando que las diferencias provienen de la distribuidora y que posteriormente se regularizan al recibir la “lectura oficial”.
Sin embargo, considero que esta respuesta es insuficiente y evita entrar en el fondo del problema.
Si existe un contador inteligente con telemedida diaria y la aplicación muestra consumos supuestamente reales, la suma de los consumos facturados debería coincidir con la lectura acumulada real del contador. Si posteriormente aparecen diferencias acumuladas tan importantes, alguien debe explicar qué dato ha sido incorrecto durante el proceso:
- si los consumos mostrados en la app,
- las lecturas utilizadas,
- o la información intercambiada entre comercializadora y distribuidora.
Como cliente, mi contrato es con Repsol, no con la distribuidora. Entiendo por tanto que corresponde a Repsol garantizar que los datos de consumo y la facturación sean coherentes y fiables, en lugar de limitarse a derivar la responsabilidad sin realizar una investigación técnica detallada ni ofrecer explicaciones concretas.
Además, resulta especialmente frustrante utilizar durante meses una aplicación orientada al “control del ahorro energético” para luego encontrarse con regularizaciones y “sorpresas” en factura que hacen imposible confiar realmente en los datos mostrados.
Solicito:
- una investigación técnica real sobre el origen de estas desviaciones,
- una explicación documentada y detallada,
- y garantías de que la facturación futura se realizará exclusivamente sobre consumos reales validados y consistentes con los datos mostrados al cliente.