Tras reclamación interpuesta, en el mes de junio, al Ayto. de Madrid, respecto a la falta de aire acondicionado del gimnasio VivaGym, sito en Avd. Nuestra Señora de Fátima; sufrí represalias por ejercer mi derecho como ciudadana y usuaria de un servicio. Así, fui expulsada de toda la cadena, por parte del coordinador del centro, alegando "faltas de respeto" hacía el referido. Este hecho es completamente falso y carece de pruebas que lo demuestren. El profesional quiso acabar con mi queja sobre la climatización y su solución fue cursar mi baja de todos los VivaGym. En conclusión, el derecho de admisión de un centro privado es una cosa, el vulnerar mi derecho a reclamación es otra y, por último, la invención de insultos para respaldar una decisión es algo aún peor, que me maltrata como cliente y persona. Ruego las disculpas de la cadena y la readmisión en sus centros, aunque sea obviando en el que no permiten interponer contra ellos reclamación oficial.