Buenos días,
Me dirijo a ustedes para solicitar formalmente la reconsideración de la valoración económica realizada sobre el vehículo objeto del contrato de renting, así como para exponer los graves hechos acontecidos durante los dos años de vigencia del mismo, los cuales han provocado una pérdida absoluta de confianza en la seguridad y fiabilidad del vehículo, así como importantes perjuicios personales y económicos para mi familia.
Tras mantener conversaciones con el concesionario oficial MAVISA Terrassa, se nos ha trasladado una propuesta de tasación de 18.000 €, importe que consideramos claramente insuficiente e injustificado dadas las circunstancias excepcionales que han concurrido durante la vida del contrato.
Cabe recordar que el vehículo permaneció inmovilizado durante aproximadamente un año por problemas relacionados con la disponibilidad de piezas y reparaciones. Tras dicho periodo, y después de haber sido entregado como presuntamente reparado, el vehículo volvió a presentar una avería grave en el sistema de dirección asistida apenas tres meses después, circunstancia que comprometía directamente la seguridad de los ocupantes.
Como consecuencia de esta avería, el vehículo permaneció inmovilizado durante más de dos meses, sin que se nos facilitara vehículo de sustitución, hasta que finalmente fue admitido en el taller oficial MAVISA Terrassa el día 16/09/2026. El concesionario nos devolvió el vehículo el 18/09/2026 manifestando expresamente que el mismo había sido reparado, revisado y probado, encontrándose en perfecto estado de funcionamiento.
Sin embargo, apenas un día después, mi esposa, usuaria habitual del vehículo, detectó anomalías en el comportamiento de la dirección y manifestó su preocupación por la pérdida de confianza generada por los continuos incidentes sufridos. Ante esta situación, el día 20/09/2026 procedí personalmente a comprobar el estado del vehículo.
Durante dicha prueba sufrí un incidente extremadamente grave. Mientras circulaba, el vehículo realizó un desplazamiento brusco e inesperado que provocó que perdiera el control del mismo, golpeándome fuertemente la cabeza y quedando el vehículo inmovilizado en medio de la calzada. Fue necesaria la intervención de la Policía Local, que levantó el correspondiente atestado.
Según se nos informó, la causa del incidente fue la caída de la rótula de la rueda delantera izquierda, una circunstancia que pudo haber tenido consecuencias catastróficas de haberse producido en vías de alta capacidad o a velocidades superiores. Resulta especialmente preocupante que dicho fallo se produjera apenas dos días después de que el concesionario oficial certificara que el vehículo había sido revisado, comprobado y entregado en perfectas condiciones.
Ante la gravedad de los hechos, la propia Policía Local nos recomendó trasladar el vehículo a un taller independiente para la realización de un peritaje técnico, al existir indicios evidentes de una posible negligencia en la reparación efectuada. Dicho informe pericial fue abonado íntegramente por nosotros y constituye una prueba objetiva de los hechos ocurridos.
A día de hoy, el vehículo vuelve a encontrarse en las instalaciones de MAVISA Terrassa, donde nuevamente se nos comunica que se encuentra reparado y en perfecto estado. No obstante, después de todo lo sucedido, la confianza depositada tanto en el vehículo como en las actuaciones realizadas sobre el mismo ha quedado totalmente quebrantada.
Además de los perjuicios materiales sufridos, debe considerarse el evidente daño moral ocasionado. Mi esposa presenta una situación de ansiedad y rechazo absoluto hacia el vehículo, hasta el punto de no sentirse capaz de volver a conducirlo, especialmente teniendo en cuenta que uno de los fallos producidos pudo haber desembocado en un accidente de extrema gravedad con consecuencias imprevisibles tanto para nosotros como para terceros.
Por todo ello, entendemos que este caso debe valorarse desde una perspectiva extraordinaria y no únicamente desde criterios estrictamente comerciales o de mercado. Durante los dos años de contrato hemos cumplido escrupulosamente con todas nuestras obligaciones económicas, abonando puntualmente cada una de las cuotas, incluso durante largos periodos en los que no hemos podido disfrutar del vehículo por causas totalmente ajenas a nuestra voluntad.
El vehículo cuenta actualmente con aproximadamente 22.000 kilómetros y, en términos reales, apenas hemos podido disfrutar de él durante una parte reducida del periodo contratado debido a las continuas incidencias sufridas.
En estas circunstancias, consideramos razonable y proporcionado que la valoración del vehículo se sitúe en torno a los 21.000 €, importe que permitiría abordar una rescisión anticipada del contrato en condiciones más equilibradas y acordes con los perjuicios ocasionados, asumiendo por nuestra parte las cantidades que correspondan conforme al cuadro de amortización aplicable.
Por todo lo expuesto, les solicitamos formalmente que reconsideren la propuesta económica realizada y presenten una oferta de tasación más ajustada a la excepcionalidad del caso, valorando no solo las características del vehículo, sino también las graves incidencias sufridas, la pérdida de confianza generada y los perjuicios personales y económicos ocasionados.
Confiamos en que puedan ofrecer una solución amistosa y razonable que evite tener que explorar otras vías de reclamación para la defensa de nuestros legítimos intereses.
Quedamos a la espera de sus noticias.
Atentamente,
Vicenç Armengol