Mi experiencia con REVEL está siendo, sin exagerar, **una de las peores experiencias de atención al cliente y gestión de un servicio que he tenido**.
Firmé el contrato en **junio de 2026**. Antes de contratar expliqué expresamente a la comercial que iba a vender mi vehículo y pregunté si los plazos de entrega que me estaban indicando eran reales, precisamente porque necesitaba organizarme. Se me aseguró que sí.
Confié en esa información, vendí mi vehículo y organicé todo contando con la entrega del coche de REVEL.
**Grave error.**
Lo que vino después ha sido una sucesión interminable de retrasos, cambios de versión, fechas que nunca se cumplen y respuestas automáticas que no aportan absolutamente ninguna solución.
Primero se me indicó un plazo aproximado de **3 a 5 semanas**.
Después el vehículo estaba en taller.
Después estaba terminándose.
Después estaba “casi listo para salir del taller”.
Después el trabajo del taller ya había terminado, pero faltaba recogerlo.
Después faltaba llevarlo a las instalaciones de REVEL.
Después faltaba la revisión final.
Después la limpieza.
Después serían **1-2 semanas**.
Después pasaron a decirme **1-3 semanas**.
Después volvieron otra vez a **1-2 semanas**.
Y mientras tanto, semana tras semana, la respuesta habitual de atención al cliente era prácticamente siempre la misma:
**“Tu REVEL está en proceso de preparación para la entrega. En cuanto esté todo listo recibirás el enlace para agendar.”**
Una respuesta automática completamente inútil cuando llevas semanas preguntando **qué está ocurriendo realmente con un vehículo concreto**.
Llegó un punto especialmente surrealista: el **30 de julio**, después de casi dos meses esperando, la propia aplicación de REVEL me permitió comenzar a reservar la entrega. Pensé que por fin el coche estaba disponible.
Introduzco la dirección, intento continuar y aparece un error.
Contacto con ellos.
¿La respuesta?
Que el mensaje y la posibilidad de agendar se habían habilitado **por un error del sistema** y que el coche realmente todavía no estaba disponible.
Después de semanas esperando, hasta la aplicación te hace creer que por fin vas a recibir el vehículo para luego decirte que ha sido un error.
Ante la desesperación, pregunté incluso si podía cambiar mi contrato por otro coche que pudieran entregar antes.
Me ofrecieron varios vehículos asegurando nuevamente un plazo de **1-2 semanas**.
Pregunté expresamente si esos plazos eran reales y si el plazo de **1-2 semanas que aparecía en mi propio vehículo en la app también era correcto**.
El **3 de agosto**, un agente de REVEL me confirmó literalmente que **sí, que los plazos de la app eran correctos**.
Pero todavía hay más.
El **5 de agosto** vuelvo a preguntar por el estado de mi vehículo.
Esta vez recibo una respuesta bastante concreta:
**“Nos comentan que en una semana ya debería estar listo para entrega.”**
Perfecto.
Otra vez confío en la información de REVEL.
Llega el **10 de agosto**, vuelvo a preguntar y regresamos otra vez al mensaje genérico:
“Está en proceso de preparación.”
Sin fecha.
Sin explicación.
Sin decir qué falta.
Sin responsable del caso.
Sin absolutamente ninguna información útil.
Hoy, **12 de agosto**, la semana que ellos mismos me indicaron ya se ha cumplido y sigo sin vehículo, sin fecha de entrega y sin poder siquiera agendarlo.
Y estamos hablando de un coche cuyo propio contrato indicaba como **fecha orientativa de entrega el 15 de julio**.
Lo más grave de toda esta situación no es simplemente el retraso.
Los retrasos pueden ocurrir.
Lo realmente grave es **la absoluta incapacidad de REVEL para gestionar una incidencia, ofrecer información fiable y asumir un compromiso concreto con un cliente**.
He hablado con múltiples personas diferentes.
He solicitado que mi expediente fuese prioritario.
Me confirmaron que estaba marcado como prioritario.
He pedido repetidamente una fecha aproximada.
He pedido saber exactamente qué falta.
He pedido hablar con alguien responsable del expediente.
He preguntado incluso qué podía hacer yo para acelerar el proceso.
Y después de todo eso sigo prácticamente en el mismo punto.
Lo que más desespera es que **cada agente parece darte una previsión diferente y ninguna parece tener consecuencias cuando no se cumple**.
Una semana te dicen una cosa.
La siguiente, otra.
Y cuando vence el plazo, simplemente vuelven a enviarte el mensaje estándar de “tu REVEL está en preparación”.
Eso no es informar a un cliente.
Es simplemente **ganar tiempo esperando que el cliente deje de preguntar**.
En mi caso, además, existe un perjuicio real: vendí mi vehículo anterior después de preguntar expresamente antes de contratar si los plazos de entrega eran fiables.
Ahora estoy sin coche porque confié en la información comercial que REVEL me proporcionó.
Si antes de contratar me hubieran dicho:
“Fernando, no sabemos si tardaremos cuatro semanas, ocho semanas, diez semanas o más”,
habría podido tomar una decisión informada.
Probablemente habría contratado otra opción o, como mínimo, no habría vendido mi vehículo hasta tener una fecha cierta.
Pero vender un servicio utilizando unas expectativas de entrega y después ir desplazando sistemáticamente esas expectativas mientras el cliente ya está vinculado contractualmente me parece una forma pésima de gestionar una relación comercial.
Mi valoración después de todo este proceso es muy clara:
**Atención al cliente: pésima.**
**Información sobre la entrega: poco fiable.**
**Coordinación interna: aparentemente caótica.**
**Capacidad para resolver incidencias: muy deficiente.**
**Transparencia durante el proceso: insuficiente.**
**Cumplimiento de los plazos que ellos mismos comunican: inexistente en mi caso.**
Y lo peor es que después de casi dos meses reclamando sigo esperando algo tan básico como:
**“Su coche estará disponible tal día.”**
No estoy pidiendo ningún privilegio.
Estoy pidiendo que una empresa que cobra por prestar un servicio sea capaz de decirme **cuándo piensa prestarlo**.
A cualquiera que esté valorando contratar con REVEL le recomiendo algo muy sencillo:
**No venda su coche actual, no organice nada basándose en los plazos comerciales que le indiquen y no considere una fecha estimada como mínimamente fiable hasta que tenga físicamente el vehículo o una entrega realmente confirmada.**
Mi experiencia hasta ahora ha sido una acumulación de expectativas incumplidas, respuestas automáticas, contradicciones y una enorme pérdida de tiempo.
Si finalmente REVEL decide resolver el problema de forma seria, actualizaré esta reseña para reflejarlo.
Pero a día de hoy, después de todo lo ocurrido, **no puedo recomendar REVEL absolutamente a nadie**.