Buenos días,
Me dirijo a ustedes para presentar una reclamación por el incumplimiento del servicio de entrega contratado y abonado en mi pedido.
En el momento de realizar la compra contraté expresamente el servicio de entrega con subida de los muebles hasta las habitaciones correspondientes, abonando el coste adicional que dicho servicio supone. Asimismo, durante el proceso de contratación se indicó que la entrega se realizaría en una casa, por lo que las características del domicilio eran conocidas por IKEA.
El día de la entrega yo no me encontraba en la vivienda, pero sí otra persona autorizada para recibir el pedido. Los repartidores manifestaron que no podían subir los muebles porque, según ellos, iban a golpear todas las paredes. La vivienda estaba recién pintada y, lejos de ofrecer una solución o intentar realizar el servicio con el debido cuidado, trasladaron que, si queríamos que subieran los muebles, debíamos asumir que causarían daños en las paredes.
Considero inaceptable que se plantee al cliente la disyuntiva entre renunciar a un servicio que ha pagado o aceptar que la empresa pueda ocasionar daños en su vivienda durante la prestación de ese servicio. La posibilidad de que una entrega requiera precaución no exime al transportista de realizar su trabajo con la diligencia debida, ni justifica negarse a prestar un servicio contratado bajo la premisa de que inevitablemente se producirán desperfectos.
Como consecuencia de esta negativa, el servicio de subida a las habitaciones no se llevó a cabo, a pesar de haber sido contratado y abonado, obligándonos a asumir una tarea que correspondía a la empresa. (Me gustaría además mencionar que cuando subimos todas las cajas, las paredes no sufrieron daños. )
Por todo ello, solicito el reembolso íntegro del importe abonado por el servicio de subida de los muebles, al tratarse de un servicio que finalmente no fue prestado.
Quedo a la espera de una respuesta y de una solución satisfactoria a esta reclamación.