Pedido 112907, realizado el 31 de julio de 2026.
Realicé un pedido de una maleta en la tienda online Maletas Greenwich confiando en la información que aparece directamente en la página del producto, donde se indica claramente: “Envíos en España entre 24-72h laborales”.
Realicé el pedido con una semana de antelación a un viaje, precisamente teniendo en cuenta dicho plazo de entrega.
Además, durante el proceso de compra, el coste del envío no se me mostró antes de efectuar el pago. Solo pude ver que se me habían cobrado 6,99 € de gastos de envío una vez realizado el pago. El importe total abonado por el pedido fue de 53,74 €.
Dos o tres días después de efectuar el pedido, Maletas Greenwich se puso en contacto conmigo para comunicarme que la maleta no estaba disponible en el color que yo había comprado y me ofreció otro color. Acepté el cambio y, en ese mismo momento, pregunté expresamente si el pedido sería entregado antes del 7 de agosto. La empresa no respondió a esta pregunta ni me informó de que no pudiera garantizar la entrega antes de esa fecha.
Posteriormente, al comprobar que seguía sin recibir el pedido, volví a ponerme en contacto con la empresa para preguntar dónde estaba mi maleta y les expliqué expresamente que la necesitaba para un viaje y que me marchaba el 7 de agosto.
A pesar de ello, la maleta fue entregada ocho días después de haber realizado el pedido, cuando yo ya me encontraba de viaje. Al no disponer de la maleta para el viaje para el que la había comprado, tuve que adquirir otra, por lo que el producto de Maletas Greenwich dejó de serme necesario.
Me puse en contacto con la empresa solicitando la devolución del producto sin coste para mí, puesto que la necesidad de devolverlo deriva precisamente del retraso en la entrega.
La empresa se niega a asumir los gastos de devolución y pretende descontármelos del importe a reembolsar. Como justificación, me remite a su política de envíos, donde se establece que los plazos son estimados y pueden sufrir variaciones. También me ha indicado que, si no deseaba recibir el pedido, debería haber rechazado la entrega en el momento de la recepción.
No estoy de acuerdo con esta respuesta.
La información que Maletas Greenwich muestra directamente al consumidor en la página del producto es “Envíos en España entre 24-72h laborales”, sin indicar en ese mismo lugar que el plazo pueda prolongarse hasta 7-8 días. Como consumidora, tomé mi decisión de compra basándome razonablemente en la información que la propia empresa presenta de forma visible junto al producto.
Además, antes de la entrega pregunté expresamente a la empresa si el pedido llegaría antes del 7 de agosto y no obtuve respuesta. Posteriormente, al reclamar por la demora, les comuniqué expresamente que necesitaba la maleta para un viaje y que me marchaba el 7 de agosto.
Por tanto, antes de que se produjera la entrega, la empresa ya tenía conocimiento tanto de la fecha límite sobre la que yo había preguntado como del motivo por el que dicha fecha era importante. A pesar de ello, el pedido no fue entregado a tiempo.
Considero que no resulta razonable que se anuncie directamente en la página del producto un plazo de entrega de 24-72 horas laborales y que, cuando la entrega se produce ocho días después y el producto ha dejado de ser útil para la finalidad para la que fue adquirido, sea la consumidora quien tenga que asumir económicamente las consecuencias del retraso.
Asimismo, considero relevante que los gastos de envío iniciales no se mostraran antes de efectuar el pago, sino que solo pudiera conocer su importe una vez completada la compra.
SOLICITO que Maletas Greenwich gestione la devolución de la maleta sin coste para mí y me reembolse íntegramente los 53,74 € abonados, sin descontar ningún importe en concepto de gastos de devolución.
Adjunto documentación acreditativa de los hechos, incluyendo la captura de la página del producto en la que se anuncia el plazo de entrega de 24-72 horas laborales, la documentación relativa al pedido y la correspondencia mantenida con la empresa.