Estimados/as señores/as:
Me pongo en contacto con ustedes porque en el trayecto La Gomera (20:00 horas) - La Palma (22:00 horas), del pasado 20 de febrero, ocurrió un hecho muy grave.
El barco llegó con retraso al muelle de San Sebastián de La Gomera y, cuando lo hizo, colisionó contra el borde del muelle. Los operarios nos dijeron que no era nada importante. Se bajaron aquellos que venían de Tenerife pero pasaba el tiempo y no embarcaban a los que estábamos esperando en el citado muelle para salir rumbo a La Palma.
Algunos pasajeros fuimos a preguntar a las oficinas del muelle y nos dijeron que estaba todo bien, que el barco no tenía ningún problema. Cuando nos mandaron a entrar al barco, justo antes de entrar con mi coche, me detuve y le pregunté a un operario de la compañía si estaba todo bien. Me dijo que sí, que desde que dejará de soplar el viento con tanta fuerza saldríamos (otra mentira).
Entramos al barco cerca de las 22:00 horas y nos tuvieron allí dentro hasta las 06:00 de la mañana. Sin proporcionarnos mantas, con mucho frío debido al aire acondicionado del barco. No nos daban explicaciones. Dentro había una familia con dos niños.
Durante esas horas, cada cierto tiempo, oía como si intentaran arrancar un motor pero no lo conseguían.
A las 06:00, aproximadamente, nos dijeron que el barco no podía salir y nos cambiaban nuestro billete por uno en la compañía Fred Olsen que salía del mismo muelle a las 08:00.
Fuera, hablando con otros pasajeros afectados, nos enteramos que el barco llegó con una turbina averiada de Tenerife, por eso el golpe contra el muelle, pues no tenía la fuerza suficiente para contrarrestar el estado de la mar debido al fuerte viento.
Presenté una reclamación en vuestras oficinas de Naviera Armas tan pronto pude, pero la contesta fue un insulto. Consideran que con haberme cambiado el billete ya está todo arreglado. NOS MINTIERON Y NOS TUVIERON "SECUESTRADOS" TODA LA NOCHE EN EL BARCO, SIN PODER DORMIR Y PASANDO FRÍO, quizá por no pagarnos un alojamiento. Pero me da igual, éramos los pasajeros los que debíamos decidir que hacer si el barco estaba averiado: irnos a casa, a un hotel o ir en otro barco.
SOLICITO, ya que ni siquiera han tenido el detalle de disculparse, una indemnización por lo ocurrido aquella noche.
Sin otro particular, atentamente.