Buenas, mi nombre es Laura Jiménez Sierra, con DNI 47890782K, y soy propietaria de una Renault Kangoo de color marrón, matrícula 2018 KBM.
Me pongo en contacto para solicitar asesoramiento y ayuda en relación con un problema surgido con Flexicar por la gestión de una avería que apareció aproximadamente un mes después de la compra del vehículo, cuando este todavía se encontraba dentro del periodo de garantía. El coche me fue entregado a finales de noviembre y la avería fue en enero.
La avería afectaba al bombín de la puerta. Al detectar el problema, contacté con el concesionario de Flexicar Parets del Vallès, donde adquirí el vehículo. En ese momento se me indicó que no habría ningún problema en revisar la incidencia y que podía acudir a cualquier centro Flexicar.
Siguiendo estas indicaciones, solicité cita en Flexicar Martorell. Sin embargo, una vez allí, se me informó de que no podían gestionar la reparación y que debía tramitarla exclusivamente a través del centro donde había comprado el vehículo.
Posteriormente, conseguí contactar de nuevo con Flexicar Parets del Vallès, aunque con mucha dificultad debido a la falta de respuesta. Finalmente, desde allí me indicaron que llevara el vehículo a un taller colaborador. En dicho taller revisaron el vehículo, comprobaron la avería y me indicaron que solicitarían la pieza correspondiente al bombín de la puerta y que se pondrían en contacto conmigo cuando la recibieran para realizar la reparación.
Sin embargo, transcurrieron varias semanas sin recibir ninguna noticia.
Ante esta falta de información, volví a contactar con el concesionario. En ese momento se me informó de que la persona que estaba gestionando mi expediente ya no trabajaba allí y que, además, Flexicar había dejado de colaborar con el taller que estaba llevando mi reparación.
A partir de ese momento comenzaron numerosos problemas para intentar solucionar una incidencia que ya había sido comunicada y cuya reparación había sido inicialmente aceptada.
Intenté ponerme en contacto con el concesionario en numerosas ocasiones sin obtener respuesta. Finalmente, conseguí hablar con otra persona, quien me comunicó que el presupuesto se había extraviado y que todo el proceso debía comenzar nuevamente.
Después de numerosas llamadas, intentos de contacto y nuevas solicitudes de cita, conseguí hablar con otra persona que me informó de que había habido problemas internos y que consultaría mi caso con el responsable superior de garantías.
Pasaron las semanas y no recibí ninguna respuesta. Cuando por fin pude volver a contactar, me encontré con otra persona como encargada y nuevamente tuve que explicar toda la situación desde el principio. Posteriormente, acudí otra vez al centro de Flexicar de Parets del Vallès, donde se me indicó que, debido a problemas internos, no podían gestionar mi reparación y que debía acudir a otro centro.
Siguiendo nuevamente sus indicaciones, solicité cita en Flexicar Esplugues de Llobregat. A pesar de tener cita ja programas, me encontré que en ese momento, el responsable de garantías se encontraba de vacaciones, pero otro trabajador revisó mi caso, tomó nota de toda la información y me indicó que se pondrían en contacto conmigo aproximadamente en una semana.
Transcurrido ese plazo, no recibí ninguna respuesta, tuve que volver a contactar nuevamente. Se me volvio a decir que le de garantias en un par de dias volveria a contactar conmigo, pero seguia sin respuesta.
Además, se produjo una contradicción que considero especialmente relevante respecto al presupuesto de reparación. Desde Flexicar Parets del Vallès se me había indicado que el presupuesto se había extraviado y que no tenían constancia del mismo. Sin embargo desde Flexicar Esplugues de Llobregat se me confirmó que sí existía un presupuesto correspondiente a mi vehículo.
Después de todo este proceso, múltiples llamadas, desplazamientos, cambios de interlocutor y explicaciones repetidas, continuaba sin obtener una solución para una avería que había sido comunicada dentro del periodo de garantía y cuya reparación había sido inicialmente aceptada.
Ante la absoluta falta de solución por parte de Flexicar, finalmente me vi obligada a reparar el vehículo por mi cuenta.
Quiero dejar muy claro que no tomé esta decisión por comodidad ni porque quisiera renunciar a la garantía o a cualquier derecho que pudiera corresponderme, de hecho a dia de hoy el coche sigue en garantia.
La puerta no podía abrirse correctamente desde el exterior y consideré que continuar utilizando el vehículo en esas condiciones suponía un riesgo para mi seguridad, ya que en caso de accidente, emergencia o cualquier otra situación en la que fuera necesario acceder rápidamente al interior del vehículo desde el exterior era imposible con el bombin roto.
No estaba dispuesta a seguir utilizando el vehículo en esas condiciones ni a esperar indefinidamente mientras se sucedían los problemas internos y las diferentes gestiones sin obtener una solución.
Mi reclamación no se limita únicamente al importe de la reparación. Durante todo este proceso he tenido que realizar numerosas llamadas, desplazamientos y gestiones, acudir a diferentes centros de Flexicar, solicitar nuevas citas, explicar repetidamente la misma situación a diferentes personas y volver a iniciar procedimientos que ya había realizado anteriormente. He tenido que estar constantemente detrás de Flexicar para intentar solucionar un problema que no había provocado y que había comunicado correctamente durante el periodo de garantía.
Además, he recibido información contradictoria, he tenido diferentes interlocutores, he sufrido falta de seguimiento de mi expediente y se me han comunicado problemas internos que han terminado repercutiendo directamente sobre mí como cliente.
Considero especialmente grave que, después de todo este proceso, la solución haya terminado siendo que yo misma tuviera que pagar y reparar el vehículo para poder utilizarlo con seguridad.
Todo ello me ha ocasionado una importante pérdida de tiempo, preocupación, frustración, incertidumbre y desgaste personal, emocional y moral.
Por este motivo, además del coste de la reparación, también reclamo el coste pertinente a los desplazamientos y también, reclamo la forma en que se ha gestionado todo el expediente y al perjuicio y desgaste que esta situación me ha ocasionado.