RECLAMACIÓN FORMAL CONTRA kviku
Asunto: Reclamación por falta de reconocimiento de una transferencia bancaria, llamadas automatizadas reiteradas y ausencia de atención al cliente.
A la atención de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU):
Por medio de este escrito quiero presentar una reclamación contra la empresa Viviku, dedicada a la concesión de minicréditos, por las prácticas que está llevando a cabo conmigo como consumidora.
He realizado dos operaciones de préstamo con esta entidad. La primera se desarrolló con normalidad y fue abonada mediante tarjeta bancaria.
En el segundo préstamo me demoré únicamente tres días en efectuar el pago. Al intentar realizarlo mediante tarjeta, el sistema no aceptaba dicha modalidad, por lo que procedí a efectuar una transferencia bancaria por importe de 81,72 euros desde mi entidad bancaria.
Desde entonces, la empresa sostiene que no ha recibido el dinero, a pesar de que dispongo del justificante bancario que acredita que la transferencia fue realizada.
He remitido dicho justificante por correo electrónico en numerosas ocasiones, explicando reiteradamente la situación y solicitando que comprueben el ingreso. Sin embargo, la empresa continúa ignorando la documentación aportada y reclamándome una cantidad que ya he abonado.
La situación se ha convertido en algo verdaderamente insostenible. Recibo llamadas telefónicas prácticamente a diario, alrededor de las ocho de la mañana, mediante un sistema automatizado de inteligencia artificial. A esto se suman mensajes en los que se me advierte de posibles acciones legales por el supuesto impago.
Lo más grave es que no existe un teléfono de atención al cliente que permita hablar directamente con una persona y solucionar esta incidencia. Es decir, la empresa dispone de sistemas automatizados para reclamar y ejercer presión sobre sus clientes, pero no ofrece un canal humano y efectivo para atender sus reclamaciones.
Considero que esta situación constituye un trato inadmisible hacia el consumidor. No es razonable que, después de haber realizado el pago y haber enviado repetidamente la documentación acreditativa, tenga que soportar llamadas diarias y amenazas de acciones legales por una cantidad que ya ha sido transferida.
Por todo ello, SOLICITO A LA OCU:
1. Que intervenga ante esta empresa para que compruebe y reconozca la transferencia bancaria de 81,72 euros.
2. Que se paralicen las reclamaciones de esta cantidad mientras se verifica documentalmente el pago.
3. Que cesen las llamadas automatizadas reiteradas y cualquier comunicación intimidatoria relacionada con esta incidencia.
4. Que se revise la política de atención al cliente de Viviku, especialmente la ausencia de un canal telefónico que permita resolver incidencias con una persona responsable.
5. Que se valore si estas prácticas pueden vulnerar los derechos de los consumidores y se estudien las posibles actuaciones ante los organismos competentes.
6. Que se valore la posibilidad de promover una reclamación colectiva de los consumidores afectados por situaciones similares.
Asimismo, me gustaría ponerme en contacto con otras personas que hayan sufrido experiencias semejantes con esta entidad para unir esfuerzos y promover una reclamación conjunta.
Quiero dejar constancia de que dispongo del justificante bancario de la transferencia, así como de los correos electrónicos enviados y las comunicaciones recibidas por parte de la empresa, documentación que puedo aportar para acreditar los hechos.
No se trata de eludir ninguna obligación de pago. Se trata de exigir que una empresa reconozca un pago efectivamente realizado y respete los derechos de sus clientes.
No podemos aceptar que la falta de organización interna de una entidad financiera recaiga sobre el consumidor, ni que la automatización de sus sistemas de cobro se convierta en una herramienta de presión sin ofrecer mecanismos reales de defensa y atención.
Solicito la intervención de la OCU para que esta situación se resuelva y para evitar que otros consumidores puedan encontrarse en las mismas circunstancias.
Atentamente,
Reclamación de una consumidora afectada por las prácticas de Viviku.