Con fecha 7 de julio de 2026 adquirimos dos muebles de baño, siendo entregados el día 16 de julio de 2026.
Al proceder al desembalaje y revisión de los muebles para comprobar su estado, se detectaron diversos desperfectos, que fueron comunicados a Leroy Merlin el día 6 de agosto de 2026, acompañando fotografías acreditativas de los daños.
Hemos recibido respuesta rechazando la reclamación y atribuyendo los desperfectos a una supuesta «manipulación por causa externa o manipulación posterior». Manifestamos expresamente nuestra disconformidad con dicha conclusión, ya que los muebles únicamente fueron desembalados y manipulados de forma normal y necesaria para comprobar su estado, sin que se haya producido ningún golpe, daño o actuación que pudiera ocasionar los desperfectos reclamados.
(Las marcas son fruto de una mala terminación de fábrica, creo que se ve claramente . El transporte lo entregó en perfectas condiciones.)
La mera afirmación de que los daños son consecuencia de una manipulación externa no resulta suficiente, especialmente cuando los desperfectos fueron puestos en conocimiento de la empresa mediante reclamación y fotografías poco tiempo después de la entrega.
Solicitamos, por tanto, la revisión de la resolución, así como que se nos informe de manera concreta y documentada de las razones técnicas y pruebas en las que Leroy Merlin basa su conclusión de que los daños fueron causados con posterioridad a la entrega.
Al tratarse de una reclamación por falta de conformidad, solicitamos la solución que corresponda legalmente, incluyendo la sustitución de los muebles afectados o, en su caso, la devolución del importe abonado.