La respuesta de Xiaomi no resuelve el fondo de mi reclamación. Estamos hablando del Xiaomi 15, uno de los terminales flagship de la compañía, por lo que no es razonable que un móvil nuevo presente, a los pocos días de uso, calentamiento anómalo y una batería cuyo rendimiento es inconsistente con las especificaciones del propio dispositivo.
La empresa vuelve a basar su negativa en el plazo de desistimiento de 14 días, pero mi reclamación no es por desistimiento, sino por falta de conformidad en garantía, manifestada apenas 17 días después de la entrega del terminal.
Xiaomi solo ofrece enviarlo al servicio técnico, sin justificar por qué rechaza la devolución o sustitución solicitadas, ni valorar que el defecto apareció prácticamente al inicio del uso del producto. Además, también solicité que se me facilitara un móvil de sustitución mientras durase la reparación, para no quedarme sin terminal durante varias semanas, pero la empresa no dio respuesta a esta petición.
No es correcto equiparar el plazo de desistimiento con los derechos derivados de la garantía legal. La empresa tampoco ha dado una respuesta motivada a mis reclamaciones previas.
Mantengo mi solicitud de resolución del contrato y devolución íntegra del importe abonado, con recogida gratuita del terminal a cargo de Xiaomi. Subsidiariamente, aceptaría la sustitución inmediata por una unidad nueva del mismo modelo, sin coste para mí.