El dia 26 de octubre de 2026 lleve a mi gato Michi de 19 años para que lo evaluaran en la clínica Anicura de la calle Velazquez de Madrid porque había dejado de comer los dos últimos dias.
El gato fue sometido a una rápida inspección y le sacaron sangre para hacerle una muy completa analítica. Nos recomendaron dejar el gato en la residencia para comunicarnos posteriormente resultados y tratamiento. Como se describe en las facturas adjuntas el gato fue sometido a todo tipo de procedimientos como sacarle agua de los pulmones. Todas la mañanas recibimos una llamada asegurándonos que le gato estaba mucho mejor. Cuando fuimos a recogerlo el día 24 el gato estaba en un estado de deterioro extremo, sufriendo por dificultad en respirar. A pesar de ello la veterinaria nos dio un tratamiento con medicamento variados diciendo que volvieramos en una semana.
El gato una vez en casa no podia ni respirar, ni moverse y maullaba de angustia. El gato a pesar de sus 19 años había sido sometido a un tratamiento absurdo, costoso sin la menor consideración para el animal que tuvo que ser sacrificado la mañana siguiente. Mi denuncia va para que se sepa que en estas multinacionales de la veterinaria no hay claros responsables. Nunca nos recibió la misma persona. Prima la rentabilidad sobre la ética, sino no se comprende que a un gato de 19 años cuya expectativa de vida es muy reducida se le someta a todo este sufrimiento y ademas se engañe generando falsas expectativas y mintiendo a los dueños