Buenas tardes,
Me dirijo a ustedes para presentar una reclamación por el trato recibido que he soportado hace apenas unos minutos del día de hoy 24 de julio de 2026, correspondiente a la línea 300 Burgos–Zaragoza, con salida de Burgos a las 16:00 horas y destino Logroño (billete nº 80534, localizador 2fjwq7jpy, asiento 5).
A los pocos minutos de Buenas tardes,
Me dirijo a ustedes para presentar una reclamación por el trato recibido que he soportado hace apenas unos minutos del día de hoy 24 de julio de 2026, correspondiente a la línea 300 Burgos–Zaragoza, con salida de Burgos a las 16:00 horas y destino Logroño (billete nº 80534, localizador 2fjwq7jpy, asiento 5).
A los pocos minutos de iniciar el trayecto abrí una bolsa de plástico y comencé a comer un sándwich con total discreción. En ese momento, el conductor detuvo el autobús y me llamó la atención delante del resto de pasajeros.
En lugar de dirigirse a mí de forma educada y limitarse a indicarme que no estaba permitido comer a bordo, me recriminó que "acabábamos de salir de la estación", dando a entender que debería haber comido allí.
Mi respuesta fue simplemente que desconocía esa norma y que acababa de salir de trabajar, motivo por el que estaba comiendo en ese momento. En cuanto recibí la indicación, guardé inmediatamente el sándwich, sin discutir, sin faltar al respeto y sin poner ningún inconveniente.
Quiero dejar claro que mi reclamación no es por la existencia de una posible norma que prohíba comer a bordo, ya que, de haberla conocido, la habría respetado desde el primer momento. Mi reclamación se debe exclusivamente a la forma en la que he sido tratada.
Considero que la actuación del conductor fue innecesariamente desproporcionada y humillante. Bastaba con acercarse y comunicarme la norma con educación y discreción. En lugar de ello, decidió detener el autobús y reprenderme públicamente, haciéndome sentir avergonzada delante del resto de los viajeros por una situación que se habría resuelto con una simple indicación de manera adulta.
Como cliente, espero ser tratada con respeto y educación, especialmente cuando desconozco una norma y colaboro desde el primer instante. Salía directamente de trabajar y únicamente pretendía comer un sándwich durante un trayecto de dos horas, sin causar molestias a nadie ni generar ningún conflicto.
Por todo ello, solicito que esta reclamación quede registrada y que se valore la actuación del conductor, ya que considero que el trato recibido estuvo muy lejos de la profesionalidad y la cortesía que un usuario tiene derecho a esperar de un servicio de transporte público.
Atentamente,
Sheila Arévalo el trayecto abrí una bolsa de plástico y comencé a comer un sándwich con total discreción. En ese momento, el conductor detuvo el autobús y me llamó la atención delante del resto de pasajeros.
En lugar de dirigirse a mí de forma educada y limitarse a indicarme que no estaba permitido comer a bordo, me recriminó que "acabábamos de salir de la estación", dando a entender que debería haber comido allí.
Mi respuesta fue simplemente que desconocía esa norma y que acababa de salir de trabajar, motivo por el que estaba comiendo en ese momento. En cuanto recibí la indicación, guardé inmediatamente el sándwich, sin discutir, sin faltar al respeto y sin poner ningún inconveniente.
Quiero dejar claro que mi reclamación no es por la existencia de una posible norma que prohíba comer a bordo, ya que, de haberla conocido, la habría respetado desde el primer momento. Mi reclamación se debe exclusivamente a la forma en la que he sido tratada.
Considero que la actuación del conductor fue innecesariamente desproporcionada y humillante. Bastaba con acercarse y comunicarme la norma con educación y discreción. En lugar de ello, decidió detener el autobús y reprenderme públicamente, haciéndome sentir avergonzada delante del resto de los viajeros por una situación que se habría resuelto con una simple indicación de manera adulta.
Como cliente, espero ser tratada con respeto y educación, especialmente cuando desconozco una norma y colaboro desde el primer instante. Salía directamente de trabajar y únicamente pretendía comer un sándwich durante un trayecto de dos horas, sin causar molestias a nadie ni generar ningún conflicto.
Por todo ello, solicito que esta reclamación quede registrada y que se valore la actuación del conductor, ya que considero que el trato recibido estuvo muy lejos de la profesionalidad y la cortesía que un usuario tiene derecho a esperar de un servicio de transporte público.
Atentamente,
Sheila Arévalo