Presento reclamación frente a RGA Seguros por la denegación de cobertura de un siniestro ocurrido en mi vivienda asegurada.
El siniestro consistió en una fuga de agua provocada por la rotura de una conducción de alimentación de la vivienda. Al tratarse de una conducción oculta, la fuga no era visible y fue detectada inicialmente por el elevado e injustificado consumo de agua.
Para localizar el origen de la fuga fue necesario realizar trabajos de búsqueda y apertura hasta acceder a la conducción averiada. Una vez localizada la rotura, el fontanero procedió a su reparación. Por este motivo, es importante aclarar que las aperturas y desperfectos que aparecen en las fotografías aportadas fueron realizados durante los trabajos necesarios para localizar, acceder y reparar la avería, y no constituían daños visibles previos que permitieran conocer dónde se encontraba la fuga.
Los trabajos de localización y reparación fueron realizados y abonados por nosotros, disponiendo de las correspondientes facturas y de documentación fotográfica del proceso.
El siniestro fue comunicado a RGA Seguros. Tras la denegación inicial presentamos reclamación formal ante su Servicio de Atención al Cliente y posteriormente aportamos también las fotografías que la propia compañía nos solicitó. Pese a toda la documentación presentada, RGA ha vuelto a denegar la reapertura y valoración favorable del expediente.
Consideramos especialmente relevante que la propia aseguradora reconoce expresamente en su respuesta que “la mecánica comunicada es la de una rotura en conducción de alimentación cuyo vertido se produjo al terreno”. Por tanto, la propia compañía reconoce la existencia de una rotura en la conducción de alimentación y la existencia de un vertido de agua.
RGA fundamenta su negativa en que no existió daño o evidencia previa de dicha rotura y relaciona la cobertura de los gastos de localización y reparación con esa circunstancia.
No estamos conformes con esta interpretación. Precisamente porque se trataba de una conducción oculta cuyo vertido se producía hacia el terreno, la rotura no podía observarse desde el exterior. Fue necesario localizarla, acceder físicamente a la conducción y realizar las correspondientes aperturas para poder identificar y reparar la avería. La inexistencia de una manifestación superficial visible antes de abrir no implica la inexistencia de la rotura, cuya existencia finalmente quedó constatada y que la propia aseguradora reconoce en su comunicación.
Hemos tenido que asumir personalmente los gastos derivados de la localización y reparación de esta avería, pese a disponer de una póliza de hogar que contempla garantías relativas a daños por agua y gastos de localización y reparación de averías en conducciones en los términos establecidos en la propia póliza.
Por todo ello, solicitamos la reapertura y nueva valoración del siniestro, teniendo en consideración conjuntamente la póliza contratada, las facturas abonadas, las fotografías aportadas, la reparación efectuada y las propias comunicaciones de RGA.
Solicitamos que se reconozcan y abonen los gastos que correspondan conforme a las coberturas contratadas en la póliza derivados de la localización y reparación de la avería.
Subsidiariamente, si RGA mantiene su negativa, solicitamos que identifique de manera expresa la cláusula concreta de la póliza en la que fundamenta la exclusión de estos gastos y explique de forma motivada por qué una rotura real de una conducción de alimentación, localizada y reparada, cuya existencia reconoce la propia aseguradora, no reúne las condiciones de cobertura establecidas en la póliza.