Mi decepción con Baleària es enorme. Como residente en Canarias, viajar con mascotas no es un capricho, es la única forma que tenemos de desplazarnos con ellas a la Península. Por eso planificamos estos viajes con meses de antelación.
Compré mis billetes en marzo con Transmediterránea, reservando expresamente un camarote pet friendly para viajar con mis dos perros. Esa fue la razón por la que hice la reserva con tanta antelación.
Mi sorpresa llegó apenas dos días antes de salir hacia Cádiz, cuando Baleària me comunicó que había un problema con mi reserva. Tuve que ir corriendo a la oficina para buscar una solución. Finalmente acepté cambiar todo mi itinerario: viajar primero de Gran Canaria a Tenerife y desde allí a Cádiz. Lo hice porque me aseguraron que el viaje de vuelta no tendría ningún problema y confié en la palabra de la compañía. Si me hubieran dicho que también iba a tener problemas con el regreso, jamás habría realizado este viaje.
Sin embargo, el día 6 de julio recibí una nueva facturación que yo no había solicitado. En ella aparecía una única mascota y una butaca, desapareciendo el camarote pet friendly que contraté y una de mis mascotas.
Desde ese momento he intentado contactar con Baleària llena de nervios, preocupación e incertidumbre. Mi viaje de regreso está previsto para el 28 de julio y, a día de hoy, nadie me ha dado una solución ni una respuesta clara.
Lo que más duele no es solo el cambio de una reserva. Es la sensación de indefensión, la falta de información y la incertidumbre de no saber si podré regresar a mi casa con mis dos perros en las condiciones que contraté hace meses. Después de haber confiado en las explicaciones que me dieron en la oficina, siento que me han fallado.
Espero que Baleària rectifique y respete las condiciones que contraté. Mientras tanto, mi experiencia está siendo profundamente decepcionante y no puedo recomendar una compañía que genera tanta inseguridad a quienes dependemos del transporte marítimo para viajar con nuestras mascotas.