Soy cliente con contrato de mantenimiento.
Durante una intervención de un técnico de Ofisat Barcelona nos rompió accidentalmente varios cristales de la galería donde se encuentra instalada la caldera.
La propia empresa nos indicó que buscáramos y pagáramos nosotros la reparación y que posteriormente nos reembolsarían el importe.
Aceptamos esta solución y firmamos el documento correspondiente.
Sin embargo, después de varios meses, numerosos correos electrónicos y llamadas telefónicas, seguimos sin haber recibido el reembolso ni una solución efectiva.
Lo más preocupante es que la empresa ha llegado a afirmar públicamente que el pago estaba pendiente de que firmáramos un acuerdo que nos habían enviado, cuando esa afirmación no se corresponde con nuestra experiencia y con la documentación que tenemos.
Hemos tenido que recurrir a organismos de consumo para intentar solucionar una incidencia que debería haberse resuelto hace meses.
El problema no fue que se produjera un accidente durante la intervención; lo realmente decepcionante ha sido la gestión posterior y la falta de solución durante meses.
Más que nada que lo tengan en cuenta, comprar una caldera está bien, pero si después el servicio que hay detrás es pésimo, es para pensárselo dos veces...