El pasado 8 de julio de 2026, realicé el vuelo con origen Milán Malpensa y destino Valencia con la compañía Ryanair. En dicho vuelo facturé una maleta rígida de tamaño grande Gabol Paradise.
Al recoger el equipaje en la cinta de destino, constaté que la maleta presentaba daños estructurales catastróficos: una profunda raja longitudinal que cruza la carcasa rígida de arriba abajo y otra más pequeña en el lado opuesto, rompiendo por completo el material y dejándola inservible para cualquier uso futuro.
Dado que el vuelo aterrizó en horario nocturno (en torno a las 00:00 horas), las oficinas de equipajes (Lost & Found) del aeropuerto de destino se encontraban cerradas al público, por lo que resultó materialmente imposible tramitar el Parte de Irregularidad de Equipaje (PIR) presencialmente en ese momento.
Amparándome en el Convenio de Montreal, que otorga al pasajero un plazo de 7 días naturales para reclamar daños en el equipaje, procedí a intentar formalizar la incidencia. No obstante, me he topado con los siguientes impedimentos sistemáticos por parte de Ryanair:
1. Bloqueo del formulario web oficial: El formulario específico de la aerolínea exige de forma obligatoria introducir un código PIR para poder enviar la reclamación. Al no disponer de él por el cierre nocturno de la oficina, el sistema informático impide enviar el formulario, vulnerando mi derecho a reclamar en el plazo legal de 7 días.
2. Rechazo de la reclamación por email: Ante este bloqueo informático, me puse en contacto vía email aportando toda la documentación (datos de vuelo, etiqueta de facturación y fotografías de los daños). La respuesta de Ryanair ha sido ignorar las circunstancias y remitirme mediante un correo automatizado de nuevo al formulario web que resulta imposible rellenar, dejándome en una situación de absoluta indefensión.
Los daños sufridos en la maleta son de tal gravedad que resulta completamente irreparable (se adjuntan fotografías detalladas del destrozo, así como de la etiqueta de facturación adherida y la tarjeta de embarque).
Por todo ello, solicito que la compañía Ryanair asuma su responsabilidad legal en base al Convenio de Montreal y proceda al reembolso del valor de la maleta destrozada bajo su custodia, cesando en su conducta de interponer trabas informáticas insalvables para el consumidor.