El día 4 de julio de 2026 realicé un pedido de comida a través de la plataforma correspondiente por un importe de 17,13 €, cantidad que fue cargada correctamente en mi cuenta.
Transcurrida más de una hora desde la realización del pedido, el estado del mismo pasó a figurar como “entregado”, cuando en realidad nunca recibí el pedido. En ningún momento el repartidor llamó a la puerta de mi domicilio ni realizó una entrega efectiva.
Tras ponerme en contacto con el repartidor, este manifestó que había llamado al edificio, a lo que le indiqué que dicha información era incorrecta, ya que mi domicilio es un chalet unifamiliar y no un edificio. Una vez corregido este error, la única respuesta que recibí fue que solicitara el reembolso, sin ofrecer ninguna solución para localizar o entregar el pedido.
El día 5 de julio de 2026 presenté una reclamación ante el servicio de atención al cliente de la plataforma. Se me informó de que, al tratarse de un restaurante con repartidores propios, ellos no podían realizar el seguimiento de la entrega, argumento que considero injustificado, ya que precisamente la plataforma presta un servicio de intermediación y gestión de pedidos y debe responder ante las incidencias derivadas del mismo. Asimismo, se me indicó que recibiría una respuesta en un plazo máximo de 24 a 48 horas.
A fecha de 8 de julio de 2026, dicho plazo ha transcurrido ampliamente sin que haya recibido ninguna resolución. Además, he enviado varios correos electrónicos solicitando información y una solución, sin obtener respuesta alguna.
Considero que se han vulnerado mis derechos como consumidor, ya que se me ha cobrado 17,13 € por un pedido que nunca fue entregado, y la empresa no ha ofrecido una solución efectiva ni ha atendido adecuadamente mi reclamación.
Por todo lo expuesto, SOLICITO:
1. El reembolso íntegro de los 17,13 € abonados por un pedido que nunca recibí.
2. Que se investiguen los hechos y se depuren las responsabilidades correspondientes.
3. Que se valore la procedencia de una compensación por los perjuicios ocasionados, incluyendo el tiempo invertido en reclamar, la falta de atención al cliente y las molestias sufridas como consecuencia de la actuación de la empresa