El pasado 18 de junio contraté los servicios de Vodafone. La asesora comercial Mailit me ofreció el servicio indicándome que, además del cambio de operador, Vodafone asumiría la refinanciación de mi dispositivo móvil (iPhone 16 Pro Max). Me explicó que Vodafone abonaría el importe pendiente del terminal a Yoigo y que yo continuaría pagando las cuotas mensuales de 33,50 € con Vodafone, motivo por el cual acepté realizar la portabilidad.
Durante la llamada de verificación de calidad, la asesora me indicó cómo debía responder e incluso me pidió ocultar información. Accedí por desconocimiento, aunque posteriormente comprendí que esa actuación era improcedente.
Desde el inicio de la contratación se produjeron diversas incidencias, entre ellas errores en el envío de las tarjetas SIM y otros problemas que dificultaron la activación del servicio.
La incidencia más grave se ha producido al no asumir Vodafone el pago comprometido de la financiación del dispositivo. Como consecuencia, Yoigo me ha emitido una factura por importe de 804 €, correspondiente al total pendiente del terminal, exigiendo su pago íntegro. Esta situación contradice las condiciones que me fueron ofrecidas y que motivaron mi decisión de contratar con Vodafone.
Considero que he sido víctima de una práctica comercial engañosa, ya que contraté basándome en una información que posteriormente no se ha cumplido.