NÚMERO DE EXPEDIENTE ORIGINAL DE REFERENCIA: [15023535]EMPRESA RECLAMADA: PRIVALIA (VENTE PRIVEE COM SA SUCURSAL EN ESPAÑA)ASUNTO:
Cierre definitivo por enriquecimiento injusto, negligencia comercial e imposición de costes de reclamación al consumidor
Publico este escrito de cierre definitivo con el único objetivo de dejar constancia pública, fehaciente y demoledora del atropello cometido por Privalia, sirviendo este expediente como advertencia irreversible para cualquier consumidor que decida operar en su plataforma.
Tras meses de absoluta indefensión, donde el servicio de atención al cliente de Privalia se limitó a emitir de manera robótica decenas de respuestas clónicas basadas en mentiras, evasivas y plantillas automatizadas, los hechos y la documentación financiera han terminado por aplastar su relato corporativo:
La falsedad del relato de Privalia: Mientras la empresa sostenía con soberbia y de forma pública en esta plataforma que "no existía doble cobro", que "la operación por Bizum estaba rechazada" y que el dinero "no estaba en su poder", la realidad jurídica y contable ha demostrado todo lo contrario.
La notificación oficial de la entidad BBVA (Disputas de Comercios), fechada el 6 de julio, demuestra que el cargo de 41,98 EUR era firme, definitivo y que su banco beneficiario retenía de manera ilícita unos fondos que no le correspondían.
Apropiación indebida y enriquecimiento sin causa: Privalia solo ha devuelto el dinero cuando se ha visto acorralada por una reclamación formal interbancaria (proceso de chargeback).
El reverso financiero no se ejecutó por un acto de buena fe o ética comercial de Privalia. Retener el saldo de un cliente durante meses por un fallo de su propia pasarela de pagos constituye una flagrante apropiación indebida y un enriquecimiento sin causa (Art. 10.1 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios).
El coste de reclamar un robo: El desamparo y la negativa sistemática de Privalia a realizar una auditoría manual de su caja obligaron a este consumidor a asumir un coste de 15,00 EUR cobrado por mi entidad bancaria (N26) para iniciar la investigación oficial. Es inadmisible que recuperar un dinero sustraído por el error de un comercio le cueste dinero al propio afectado debido a la negligencia, la dejadez y la soberbia de la empresa reclamada.
Vulneración de la privacidad: No se debe olvidar que, para dilatar el proceso, Privalia exigió de forma coactiva extractos bancarios íntegros de un mes de actividad privada, vulnerando el Principio de Minimización de Datos del RGPD, motivo por el cual se mantiene la correspondiente denuncia ante la AEPD.
CONCLUSIÓN: He cobrado el dinero. Pero lo he cobrado a pesar de Privalia, obligando a las entidades bancarias a intervenir ante su total incompetencia. Quede este expediente indexado públicamente como prueba irrefutable de que Privalia es una empresa poco fiable, que retiene el dinero de sus clientes y cuyo servicio de soporte es un insulto al consumidor.
Privalia estiró el robo hasta el último segundo con sus respuestas clónicas, obligándome a meterle la mano en la caja a través de un proceso interbancario para arrancarles lo que pretendían quedarse por la cara.