Compré entradas para el Museo del Prado a través de esta página web, creyendo que estaba en la web oficial del museo. El diseño, los logotipos y las fotografías me parecieron tan similares a los oficiales que no me di cuenta de que estaba comprando a través de un intermediario.
Las entradas eran válidas y pude acceder al museo sin problemas, por lo que no cuestiono que el servicio se prestara. Mi queja es otra: el precio era considerablemente superior al que esperaba pagar por las entradas oficiales y considero que la página puede inducir a confusión a quienes buscan comprar directamente al museo.
Entiendo que existan intermediarios comerciales, pero creo que deben identificarse con claridad y diferenciarse de la web oficial, para que el consumidor pueda decidir libremente y con toda la información.
Mi experiencia ha sido negativa por la falta de transparencia que percibí durante la compra. Recomiendo comprobar cuidadosamente quién vende las entradas y comparar los precios antes de pagar. comercialización poco transparente, apariencia de web oficial o intermediación que puede inducir a confusión. En definitiva, CON LA CULTURA NO DEBERÍA JUGARSE DE ESTE MODO TAN POCO PROFESIONAL Y ESPECULATIVO Y POR SUPUESTO DEBERÍA REGULARSE LEGALMENTE.