El 25 de septiembre de 2025 compré un colchón Dormideo Elixir New, anunciado como de firmeza máxima. Sin embargo, en menos de un mes el colchón ya había perdido firmeza en la zona central, por lo que el 20 de octubre de 2025 me puse en contacto con la empresa para comunicar el problema. La única respuesta que recibí fue que la firmeza real del colchón no era exactamente la anunciada, sin ofrecer ninguna solución.
Con el paso de los meses el problema fue empeorando hasta presentar un hundimiento evidente en la parte central del colchón, afectando gravemente a la calidad del descanso. El 19 de mayo de 2026 presenté una reclamación en garantía.
Durante casi dos meses la empresa me solicitó repetidamente fotografías y pruebas (colchón en el suelo, con nivel, con listón, fotografías del canapé, etc.), llegando incluso a atribuir el problema al canapé. Demostré mediante nuevas fotografías con un nivel que el canapé estaba en perfecto estado, que era nuevo y lo montaron y comprobaron profesionales y que el hundimiento se producía en el propio colchón.
A lo largo de todo el proceso incumplieron reiteradamente los plazos de respuesta que ellos mismos indicaban (24-48 horas), obligándome a enviar numerosos correos electrónicos e incluso a llamar por teléfono para obtener una respuesta.
Finalmente, rechazaron la garantía mediante un correo genérico en el que afirmaban que el colchón estaba en perfectas condiciones, sin aportar ningún informe técnico, medición objetiva o explicación sobre las pruebas presentadas.
Considero que el producto no es conforme con las características anunciadas y que la empresa no ha gestionado adecuadamente la garantía legal. Debido a la pérdida total de confianza en la empresa, solicito la resolución del contrato y la devolución íntegra del importe abonado.