El día 1 de agosto de 2026 realicé la compra de un producto en un establecimiento DRUNI.
El producto adquirido fue un DRN Hair Volume Powder 10 g. En el lineal donde estaba expuesto figuraba un precio visible de 1,99 €, por lo que ese fue el precio que entendí que correspondía al artículo y que motivó mi decisión de compra.
Sin embargo, al pasar por caja, el establecimiento me cobró 3,99 €, tal y como consta en el ticket de compra.
En ese mismo momento advertí a la empleada de que el producto estaba expuesto con un precio de 1,99 €. La única respuesta recibida fue que debía cobrar el precio que aparecía en el sistema informático, sin ofrecer ninguna solución ni comprobar si existía un error en la exposición del producto.
Ante esta situación tomé una fotografía en la que puede apreciarse el producto expuesto y el precio mostrado en el lineal, junto con el ticket de compra, como prueba de lo ocurrido.
Considero que esta actuación puede vulnerar la normativa de protección de las personas consumidoras, en particular la obligación de facilitar información veraz, clara y no engañosa sobre el precio de los productos, así como el carácter vinculante de la oferta e información comercial dirigida al consumidor.
Aunque el establecimiento pueda alegar que existía un error en la colocación del cartel o en la identificación del producto, entiendo que corresponde al propio comerciante garantizar que los precios expuestos sean claros y estén correctamente asociados a los artículos ofrecidos, evitando inducir a error al consumidor.
No es la primera vez que me encuentro que esta cadena de establecimientos hace este tipo de practicas.