Una vergüenza el funcionamiento de las máquinas de vender entradas. El sábado 22 de agosto compré y me cobró la máquina 2 entradas, 21'40 euros, y no me sacó los correspondientes tiques. Lo expuse en la barra y me dijeron que en su sistema no les aparecía que se hubiera hecho la compra, que pasaba algunas veces y que el dinero me lo devolvería en unos minutos u horas. Han pasado más de 24 horas y no me ha devuelto nada. Reclamaré en persona la devolución de mi dinero y rellenaré una hoja de reclamaciones. No hay derecho. Si las entradas se cobran ipso facto, los errores deben resolverse ipso facto.