Contratamos un viaje familiar a Roma, con vuelos y hoteles incluidos, a través de la agencia de Viajes El Corte Inglés situada en la planta 7.ª del centro comercial El Corte Inglés de Gran Vía de Don Diego López de Haro, 7-9, en Bilbao (Bizkaia).
Durante la contratación, la agente de viajes que nos atendió nos recomendó expresamente no realizar el check-in online de los vuelos con Wizz Air y hacerlo directamente en el mostrador del aeropuerto. Según nos explicó, al viajar con niños, el procedimiento por internet resultaba complicado y era preferible realizarlo presencialmente.
Confiamos en su criterio profesional y seguimos sus indicaciones.
Nuestra sorpresa llegó al aeropuerto, cuando la aerolínea nos cobró un total de 200 € por realizar el check-in presencial, un coste adicional del que la agente no nos había advertido.
De haber recibido información correcta sobre este cargo, habríamos realizado el check-in online, evitando por completo ese desembolso.
Precisamente contratamos nuestros viajes a través de una agencia como El Corte Inglés para recibir asesoramiento profesional y evitar este tipo de incidencias.
Tras lo ocurrido, presentamos una reclamación ante el Servicio de Atención al Cliente de Viajes El Corte Inglés, explicando detalladamente los hechos.
La respuesta recibida fue profundamente decepcionante. En lugar de ofrecer una solución, atribuyeron lo sucedido a un posible malentendido con la agente de viajes y nos indicaron que podíamos acudir a las vías de reclamación que considerásemos oportunas.
Consideramos inaceptable que una recomendación realizada por el personal de una agencia de viajes termine ocasionando un perjuicio económico a sus clientes y que posteriormente la empresa se limite a atribuirlo a un malentendido, sin ofrecer ninguna solución.
Llevamos años contratando nuestros viajes con El Corte Inglés, confiando en su profesionalidad y en las garantías que supone acudir a una agencia de su prestigio. Por eso, tanto lo sucedido como la respuesta recibida nos han causado una profunda decepción.
Por todo lo expuesto, solicitamos:
1. Que Viajes El Corte Inglés revise nuevamente nuestra reclamación, teniendo en cuenta que las indicaciones fueron facilitadas por una empleada de su agencia de Gran Vía 7-9 de Bilbao.
2. Que asuma la responsabilidad que corresponda por el asesoramiento recibido.
3. Que proceda al reembolso de los 200 € abonados por el check-in presencial, al tratarse de un gasto que habríamos evitado de haber recibido información adecuada.
Confiamos en que, a través de esta reclamación, Viajes El Corte Inglés reconsidere su postura y ofrezca una solución satisfactoria, acorde con la confianza que sus clientes depositamos en la empresa.
Nuestra decepción no se limita al perjuicio económico, sino especialmente a la respuesta recibida por parte de una empresa en la que llevábamos años confiando.