Experiencia muy decepcionante con Europcar. Reservamos por internet un coche eléctrico y, al llegar a la oficina, nos dijeron que ese vehículo “solo era para ciudad”. Esa limitación no aparecía en ningún momento en el anuncio ni durante el proceso de reserva. Si lo hubiéramos sabido, no lo habríamos alquilado.
Ante esta situación, pedimos cambiarlo por un vehículo de gasolina. Primero nos dijeron que suponía un coste adicional de 50 €, después lo rebajaron a 40 €. Como teníamos prisa y no queríamos perder más tiempo discutiendo, aceptamos con la intención de reclamarlo después.
La sorpresa fue al ver el cargo final: no solo no nos cobraron ni 40 ni 50 €, sino 63 € adicionales, y además lo justificaron como si nosotros hubiéramos pedido un upgrade de categoría, lo cual es completamente falso. Nosotros no pedimos ninguna mejora, solo una alternativa al vehículo reservado porque la información inicial era incompleta o engañosa.
Nos hemos sentido mal informados y mal tratados como clientes. No recomendaría esta oficina a nadie. Hay muchas otras opciones de alquiler con información más clara y un trato más honesto