El día 15 de julio de 2026, mi padre, Cecilio Fernández Guijarro usuario del reloj de Protección Senior vinculado al contrato arriba indicado, sufrió una caída.
A pesar de tratarse de una caída real y de que el dispositivo está específicamente comercializado y cobrado por su función de detección automática de caídas, el reloj no generó ninguna alerta a la Central Receptora de Alarmas ni contactó con los familiares o con los servicios de emergencia.
Debido a la falta de actuación del dispositivo, tuvimos que llamar nosotros mismos al 112.
Dispone de informe médico que acredita la caída y las lesiones/atención recibida.
Ante nuestra reclamación, Verisure nos ha comunicado verbalmente que “todo está correcto”, sin facilitar ninguna explicación técnica detallada ni los registros del dispositivo correspondientes a esa fecha.
El servicio contratado incluye expresamente la detección automática de caídas como función esencial de protección. El reloj no cumplió con la función principal por la que se paga mensualmente, generando una situación de desprotección real.
Considero que existe una falta de conformidad del producto/servicio (artículos 114 y siguientes del Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios).