Gracias por su respuesta.
Su contestación confirma dos hechos esenciales: que los desperfectos se comunicaron el mismo día de la entrega y que AutosMadrid se comprometió a repararlos en nuestra zona o a asumir la reparación mediante presupuesto.
No obstante, su respuesta mezcla dos cuestiones distintas.
Por una parte, están los daños de chapa y molduras detectados en la entrega, cuya reparación fue concretada posteriormente por su departamento de Garantías: aleta trasera, marcos de puerta y moldura triangular. Esta reparación fue aceptada por nuestra parte y reconocida por AutosMadrid mediante WhatsApp.
Por otra, el presupuesto incluyó defectos descubiertos al revisar el vehículo con mayor detenimiento tras la entrega. No se añadieron para “inflar” su importe, sino porque aparecieron incidencias que no habíamos podido apreciar inicialmente, entre ellas las luces de cortesía de ambos retrovisores rotas, una pantalla rayada que antes de la entrega se presentó como simple suciedad y otros desperfectos comunicados y documentados.
Respecto de estas incidencias adicionales, AutosMadrid no ha dado una respuesta técnica ni ha explicado por qué rechaza su reparación. Se limita a decir que no estaban incluidas en el acuerdo inicial. Sin embargo, nuestra reclamación sobre ellas no se basa en aquel acuerdo, sino en que son defectos detectados después de la entrega y comunicados para que fueran examinados como posibles faltas de conformidad.
Tampoco basta con calificar el presupuesto como “desorbitado” sin inspeccionar el vehículo, aportar una valoración alternativa o explicar qué partidas consideran improcedentes y por qué. El presupuesto fue realizado por un taller profesional tras examinar físicamente el coche.
Quiero dejar claro que nunca me he negado a llevar el vehículo a un taller para que sea inspeccionado y valorado. Continúo plenamente dispuesto a llevarlo al taller profesional que AutosMadrid designe en Santander o sus proximidades, siempre que se me comuniquen su nombre, dirección y una cita coordinada. Si el problema era que otros talleres no querían presupuestar sin ver el coche, bastaba con indicarme dónde y cuándo llevarlo. Nunca se me ofreció esa posibilidad ni se me pidió presentar el vehículo para su valoración.
De haber recibido una negativa clara respecto de los defectos adicionales dentro del plazo de desistimiento que entendíamos aplicable a una operación negociada y formalizada a distancia, habríamos devuelto el vehículo. En vez de ello, la empresa solicitó presupuesto, nos derivó entre departamentos y mantuvo durante semanas la expectativa de que estaba gestionando una solución. Esa falta de claridad influyó directamente en nuestra decisión de conservar el vehículo y continuar esperando.
También debe constar el tiempo transcurrido. Han pasado más de dos meses desde que aceptamos la reparación. Se nos indicó que buscarían taller, después que estaban buscando cita y finalmente que la facilitarían “a lo largo del día”. Ninguna de esas promesas se cumplió.
Tras numerosos mensajes y una reclamación formal por correo electrónico, AutosMadrid dejó de responder. Ante ese silencio tuvimos que remitir un burofax con certificación de contenido y acuse de recibo, asumiendo su coste y concediendo siete días para recibir una respuesta y una propuesta concreta. AutosMadrid también ignoró ese requerimiento y dejó transcurrir el plazo.
Por tanto, acudir a OCU no ha sido una actuación precipitada. Lo hemos hecho únicamente después de agotar durante meses las vías de comunicación directa: comercial, Garantías, WhatsApp, correo electrónico y burofax. La reclamación ante OCU ha sido la última opción para obtener una respuesta y dejar constancia del incumplimiento.
La referencia actual a que un taller está de vacaciones hasta el lunes resulta insuficiente. Esta es la primera noticia que tenemos sobre ese supuesto taller y la hemos conocido únicamente a través de OCU, después de que la empresa dejara de responder por los demás medios. Las vacaciones actuales de un taller no justifican los meses anteriores de inactividad, el silencio ante el burofax ni que no se haya buscado otra alternativa.
Solicitamos:
Que se ejecute sin más demora la reparación ya reconocida: aleta trasera, marcos de puerta y moldura triangular.
Que se inspeccionen las restantes incidencias y se responda de forma concreta y motivada sobre cada una, indicando si se acepta su reparación y, en caso contrario, la razón técnica.
Que se faciliten el nombre y dirección del taller y una fecha coordinada para llevar el vehículo a inspección y valoración.
Que, tras la inspección, se confirme por escrito el alcance de los trabajos y el tiempo estimado de inmovilización.
Que, si el vehículo debe permanecer varios días en el taller, se facilite un vehículo de sustitución o se asuman los gastos razonables de movilidad.
Mientras no exista una propuesta concreta, verificable y coordinada, mantenemos íntegramente la reclamación. Nuestra disposición para llevar el coche a inspección y facilitar la reparación ha sido total en todo momento.