Me pongo en contacto con ustedes para presentar una reclamación formal por el servicio de entrega recibido recientemente, el cual considero totalmente inaceptable y contrario a los estándares mínimos de seguridad y profesionalidad que deberían garantizar.
El paquete, de considerable valor económico, fue dejado en la puerta de mi domicilio oculto debajo del felpudo, sin previo aviso previo. Resido en un edificio de nueve plantas y el repartidor desconocía completamente las circunstancias del entorno y el riesgo evidente que supone abandonar un paquete de esa manera.
Considero esta actuación una grave negligencia y una falta absoluta de responsabilidad profesional, ya que el paquete podría haber sido sustraído o manipulado por cualquier persona ajena. Este tipo de prácticas generan una evidente pérdida de confianza y una sensación de inseguridad respecto al servicio que presta su empresa.
Por todo ello, solicito que esta reclamación quede registrada formalmente y que se adopten las medidas oportunas para evitar que situaciones similares vuelvan a producirse. Asimismo, les comunico que, en futuras compras, evitaré contratar servicios de transporte gestionados por su empresa y trasladaré igualmente esta incidencia a los comercios con los que realice pedidos para que tengan conocimiento de lo sucedido.