Los repartidores no entregan a domicilio, como saben que no tienen ningún control hacen lo que les da la gana, tengo que pasar cada vez localizando pedidos en estancos y centros autorizados, sujeto a sus horarios y después de que al repartidor le dió la gana de dejarlo. Lamentablemente la compañía con la que trabajo los utiliza aunque ya eleve una reclamación para que nos los usen más.