Yo, Sara Vallés Giganto, propietaria de un Toyota Proace City, presento esta reclamación por los graves perjuicios sufridos como consecuencia de un defecto de fabricación reconocido por Toyota.
En marzo de 2026 recibí una comunicación oficial de Toyota informándome de que mi vehículo estaba afectado por una campaña relacionada con el árbol de levas del motor diésel 1.5, reconociendo que dicho defecto puede provocar un desgaste prematuro, la rotura de la cadena y la detención del vehículo durante la marcha, suponiendo un riesgo para la seguridad.
Lamentablemente, el defecto terminó manifestándose en mi vehículo, que quedó inmovilizado y permanece en el taller desde entonces.
Como consecuencia:
* He permanecido durante semanas sin disponer de mi vehículo.
* El vehículo de sustitución únicamente me fue facilitado durante cuatro días, siendo claramente insuficiente para cubrir el tiempo real de inmovilización.
* He sufrido importantes perjuicios personales y económicos derivados de la falta de disponibilidad del vehículo.
Entiendo que esta situación deriva de un defecto reconocido por el propio fabricante, por lo que considero que Toyota debe asumir no solo la reparación, sino también los daños y perjuicios ocasionados.
Por todo ello, SOLICITO:
1. Que se proceda a reparar definitivamente el vehículo sin coste alguno.
2. Que Toyota me indemnice por los perjuicios ocasionados durante el tiempo de inmovilización del vehículo.
3. Que se me facilite una respuesta por escrito en el plazo legalmente establecido.
En caso de no obtener una solución satisfactoria, me reservaré el derecho de ejercer las acciones legales oportunas para reclamar todos los daños y perjuicios sufridos.
Atentamente,
Sara Vallés Giganto