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Residencias para mayores: falta personal y plazas públicas

La mitad de las familias han tenido algún problema con la residencia, muchos de ellos relacionados con falta de personal, según la encuesta de OCU. La satisfacción es un poco más alta en las privadas que en las públicas o las concertadas, pero en ninguna alcanza el notable. Las esperas para ingresar en un centro público se pueden alargar más de 6 meses. OCU pide aumentar el número de residencias y la dotación de profesionales.

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09 junio 2026
Dos mujeres riendose - residencias para personas mayores

La población de más de 65 años en España supera los diez millones de personas y 339.655 de ellas viven en una residencia para mayores de acuerdo con los últimos datos oficiales (2024). Indagar en la calidad y las condiciones de vida en esos centros es una prioridad para OCU. Para ello, encuestamos periódicamente a los familiares de los residentes sobre los precios, el acceso, la atención, los servicios y su nivel de satisfacción.

No es la residencia que quería

Lo primero que llama la atención es que más de uno de cada cuatro residentes no viven en la residencia que habían elegido en primer lugar, sino en otra diferente. Aunque la proximidad al domicilio familiar es uno de los factores más importantes al elegir centro, incluso por encima del precio, la distancia media hasta la residencia es de 10 kilómetros, un dato que apunta a la escasez de plazas disponibles en las zonas deseadas.

Una minoría reside en una pública 

Solo un 19% de los residentes se encuentra en un centro público, los demás están en una residencia privada o concertada. Para acceder a una plaza en las residencias públicas tiempo medio de espera alcanza los 225 días, más de siete meses. En las concertadas, la espera media es de 162 días. Mientras tanto, los familiares deben hacerse cargo del cuidado de la persona mayor en el domicilio o ingresarla en una residencia privada, más cara.

Cuotas elevadas y servicios extra

El coste mensual de una residencia sigue siendo una barrera para muchas familias. Las privadas cuestan de media 2.040 euros al mes, frente a los 1.689 euros de las concertadas y los 1.188 euros de las públicas.

A esa cantidad se añaden, además, los servicios extra, como podología, fisioterapia o peluquería, que suponen de media otros 110 euros mensuales. De hecho, la mitad de los encuestados afirma que los ingresos regulares del residente no bastan para pagar la residencia y que deben recurrir a ahorros o a la ayuda de familiares.

Más de la mitad refieren haber tenido problemas

Es muy significativa la proporción de encuestados que se queja de haber tenido algún problema con la residencia en la que vive su familiar. Son más de la mitad en el caso de las residencias públicas y concertadas y solo un poquito menos en las privadas.

Los más habituales tienen que ver con fallos en los cuidados higiénicos (aseo personal, cambio de pañal...), la visita del médico (no ha ido, no han informado a los familiares…), la falta de ayuda para comer y también otros aspectos sanitarios, como la administración de los medicamentos o la escasez de personal de enfermería. Se mencionan además conflictos personales entre los residentes o el robo de objetos, entre otras cosas.

Falta de personal por las noches y fines de semana

En cuanto al nivel de satisfacción con los diversos aspectos de los servicios de la residencia, la principal queja de los familiares es la escasez de personal, especialmente durante la noche, los fines de semana y los festivos. Esta falta de profesionales puede estar en el origen de esos problemas de la atención diaria, como el seguimiento de la salud, la ayuda para asearse o comer, la seguridad y la convivencia entre residentes.

Los aspectos mejor valorados son las normas de la residencia (horarios, visitas…), sus zonas comunes y la transparencia de los costes.

Sin apoyo psicológico suficiente

La atención psicológica es otra de las grandes carencias detectadas. El 36% de los residentes no dispone de un psicólogo ni siquiera una vez por semana, pese a tratarse de personas vulnerables, muchas de ellas con problemas de salud, dependencia, deterioro cognitivo, demencia, depresión o Alzheimer.

Problemas de salud al ingresar

La edad media al ingresar en la residencia es de 83 años. Está claro que la pérdida de autonomía es una de las principales razones para entrar en una residencia. Solo una minoría de los residentes pueden caminar o asearse sin dificultad antes del ingreso y solo uno de cada cinco puede recordar cosas sin problemas o fijar la atención. 

La calidad de vida se califica de media o baja al entrar y se mantiene en la residencia hasta que empieza a declinar poco antes de fallecer. El tiempo medio de permanencia es de 4 años.

La valoración queda en un aprobado

Las residencias de mayores obtienen una valoración discreta por parte de las familias. Según la encuesta, las privadas son las mejor puntuadas, con 69 puntos sobre 100, pero apenas se sitúan por encima de las concertadas, que alcanzan 67 puntos, y de las públicas, con 65.

La Comunidad Valenciana consigue la nota más alta

Las CCAA tienen transferidos los servicios sociales y los centros residenciales, pero solo hemos conseguido datos suficientes para calcular la nota de satisfacción en 8 de ellas.

Las mejores valoraciones se concentran en la Comunidad Valenciana, Andalucía y Galicia. En el extremo contrario, las peores puntuaciones medias se sitúan Madrid y Cataluña, con resultados de satisfacción hasta siete puntos inferiores.

Cómo elegir una buena residencia para mayores

Aquí tienes cinco consejos que os ayudarán a tu familiar y a ti a elegir una buena residencia.

  1. Valora la ubicación, el transporte público y el tiempo de desplazamiento.
  2. Visita las instalaciones para comprobar que están adaptadas al uso por mayores (barandillas, baños geriátricos, buena iluminación...).
  3. Comprueba si hay suficiente personal: un cuidador por cada cinco residentes si se valen por sí mismos o uno por cada tres si son asistidos.
  4. Compara precios: solicita información detallada sobre los servicios incluidos y los costes extras. Y compara precios porque puede haber diferencias notables entre unas residencias y otras.
  5. Lee con cuidado el contrato que vas a firmar y el reglamento de régimen interno. Presta atención a las cláusulas que puedan vincular las propiedades del residente con el pago de los servicios.

OCU pide

OCU urge a las administraciones autonómicas y locales a aumentar la oferta de plazas residenciales y a reforzar las inspecciones para garantizar la calidad del servicio que reciben las personas mayores.

También reclama un mayor control sobre la dotación de personal, especialmente en noches, fines de semana y festivos, así como una atención psicológica suficiente y regular para los residentes.

 

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