Alerta

Juguetes conectados, juguetes inseguros

07 diciembre 2016
3 juguetes que se onectan a internet

07 diciembre 2016

Los juguetes van siempre más allá: lo último son los juguetes con conexión a Internet, que se pueden manejar en remoto y son capaces de “comunicarse” con los niños. El problema es que cualquier puede hacerlo: estos juguetes plantean graves problemas de privacidad y seguridad. Y con la seguridad no se juega.

El Consejo Noruego de Consumidores (Forbrukerradet) ha presentado un informe sobre la seguridad de Juguetes conectados: estos juguetes con conexión a Internet, que permiten a los usuarios manejarlos de forma remota, plantean problemas privacidad y seguridad, pues es bastante sencillo “hackearlos” y conseguir hablar al niño o escuchar lo que dice, con el consiguiente riesgo. 

Juguetes que dan miedo

¿Qué son los juguetes conectados? Estos juguetes con conexión a Internet:

  • Se conectan a los smartphones a través de Bluetooth o wifi
  • Se pueden controlar con apps
  • Recogen datos para análisis y desarrollo de tecnologías de voz
  • Usan tecnologías de reconocimiento de voz para conseguir que el juguete “entienda” lo que el niño dice

Lo cierto es que resulta muy sencillo hackear estos juguetes e interferir en la comunicación: cualquiera puede tomar el control de los juguetes desde un teléfono móvil, y usarlos para hablar o granar conversaciones.

Es posible hablar y escuchar al niño a través del juguete sin estar cerca: el video preparado por nuestros colegas noruegos, pese a estar en inglés, es muy elocuente.

Alerta sobre tres juguetes inseguros

Nuestros colegas noruegos se han fijado en tres juguetes conectados que se encuentran fácilmente en el mercado europeo: las muñecas Mi amiga Cayla (a la venta en España) y Hello Barbie, y el robot I-Que. Estos juguetes de moda presentan graves problemas al afectar a la  seguridad y privacidad de los niños

  • El robot i-Que y la muñeca Cayla carecen casi por completo de protección contra intrusiones. Ambos se conectan mediante Bluetooth a una app instalada en la tablet o móvil, pero la conexión se puede interferir fácilmente y un extraño podría tomar el control del juguete.
  • Las licencias de uso de los datos son excesivamente amplias y hay que tener en cuenta que los niños no son conscientes de ello y pueden revelar todo tipo de cosas, datos que pueden comprometer su seguridad y privacidad, o la de su familia.
  • Las condiciones de uso son ilegales: los términos del servicio no cumplen la Directiva Europea de Contratos ni la de Protección de Datos.

Además, los juguetes pueden emitir mensajes publicitarios subliminales (“Mi película favorita es …”, “Me encantan las chocolatinas marca X”), sometiendo a los niños a una presión indeseada.

OCU denuncia

Los resultados del estudio revelan, a juicio de OCU y sus colegas europeos, una violación de la normativa europea en materia de protección de datos y de protección de los consumidores y plantea serias dudas en torno a la seguridad de estos juguetes. Las organizaciones de consumidores han presentado denuncias a las autoridades europeas.

Desde OCU:

  • Pedimos a las autoridades españolas que investiguen los hechos y tomen todas aquellas medidas que sean necesarias para garantizar la seguridad y privacidad de los menores. 
  • Aconsejamos a los padres que, hasta que no se resuelvan estos problemas, no compren este tipo de juguetes inseguros (y si ya los tienen, que procuren estar siempre presentes cuando sus hijos jueguen con ellos y se aseguren de desconectarlos al terminar de usarlos).  

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