Así analizamos pan de molde
Hemos seleccionado 32 panes de molde integrales y de cereales y semillas, que son dos variedades muy venidas. Revisamos su etiquetado, valoramos la composición nutricional, los ingredientes, la calidad de la rebanada, su textura y propiedades sensoriales, además de otras cuestiones como la higiene. Con esoss resultados podemos comparar los productos y conocer cuáles ofrecen la mejor calidad
Analizamos 32 panes integrales y de cereales y semillas
El pan de molde es un producto habitual en la cesta de la compra. Aunque hablemos de "pan de molde", lo cierto es que nos referimos a un grupo de productos muy variopinto, con diferencias tanto en su composición como en su calidad.
En esta ocasión, el estudio incluye 15 panes de molde integrales y 17 panes de cereales y semillas, 32 productos en total.
Para valorar de forma global la calidad de cada producto hemos tenido en cuenta diferentes criterios: la información que ofrece al consumidor, su composición nutricional y grado de transformación, las características físicas y de textura de la rebanada, la higiene y la valoración sensorial. ¿Qué hemos valorado en cada caso?
Etiquetado
Hemos revisado la información obligatoria de los 32 productos, comprobando que estuviera presente y fuera legible, de acuerdo con el Reglamento 1169/2011 y las disposiciones específicas aplicables al pan.
También hemos valorado la presencia de información adicional que no es obligatoria pero sí útil para el consumidora: etiquetado nutricional frontal, los datos por rebanada, la indicación del número de rebanadas del envase y su peso, la posibilidad de contactar con el fabricante y unas indicaciones de conservación más completas una vez abierto el envase. Este criterio supone un 10% de la valoración final.
Composición del producto
- A partir de la información nutricional del etiquetado hemos calculado el Nutriscore de cada pan de molde y hemos valorado su composición nutricional. Pero vamos más allá y los juzgamos según la Escala Saludable OCU. Así,
- Revisamos los aditivos incluidos en la lista de ingredientes, teniendo en cuenta tanto su número como su valoración en nuestra base de datos de aditivos.
- Por último, hemos identificado ingredientes y sustancias que denotan de un mayor grado de transformación, como determinados agentes tecnológicos, fibras o aromas.
Estos tres aspectos se integran en nuestra Escala saludable, que supone un 10% de la valoración global.
Calidad de la rebanada
En el laboratorio hemos estudiado las características físicas de las rebanadas:
- hemos medido su anchura, altura y grosor;
- hemos comprobado si presentan colapsamiento o deformaciones,
- hemos contado los grandes alveolos de la miga, considerando como tales los superiores a 2 cm.
Con estos resultados valoramos la calidad de la rebanada, que supone un 15% de la valoración final.
Textura
La dureza del pan se ha determinado con un texturómetro. El ensayo consiste en comprimir dos rebanadas hasta una deformación del 25% y registrar la fuerza necesaria para ello, expresada en gramos. Las mediciones se realizaron por triplicado.
Hemos comparado los resultados obtenidos al inicio del estudio y al final de la vida útil para comprobar cómo evoluciona la textura del pan y detectar posibles diferencias relevantes entre productos. Este criterio aporta otro 15% a la valoración final.
Higiene microbiológica
Realizamos un análisis microbiológico, con recuentos de aerobios mesófilos, mohos y levaduras, para poder comprobar si el producto mantiene unas condiciones higiénicas adecuadas hasta el final de la fecha de consumo indicada. La valoración de la higiene supone un 10% de la nota final.
Análisis sensorial
Un panel formado por entre 8 y 12 catadores expertos evaluó las muestras al inicio y al final de su vida útil.
Revisaron diferentes atributos relacionados con el aspecto, aroma, textura y sabor del pan: volumen de la rebanada, color de la miga, cantidad y distribución de residuos o semillas, tamaño de los alveolos, intensidad del olor y aroma característico, elasticidad y ternura de la miga, sabor ácido, presencia de aromas extraños y armonía sensorial, y cada uno de ellos se valoró en una escala de 1 a 5, desde la menor hasta la mayor intensidad o calidad, según el parámetro.
El análisis sensorial es el criterio de mayor peso y supone un 40% de la valoración global.
Buenos productos, con grandes diferencias de precio
En general hay productos de buena y muy buena calidad, aunque detectamos importantes diferencias entre unos y otros. Puedes consultar los detalles en nuestro comparador.