Alerta

El gas radón: una amenaza real

19 octubre 2017
radón

19 octubre 2017
El gas radón, un gas radiactivo que emana del subsuelo y se acumula en recintos cerrados es el segundo factor de riesgo en el desarrollo de cáncer de pulmón (el primero entre no fumadores). Es preciso tomar conciencia del riesgo que supone, y adoptar medidas urgentes contra este grave problema de salud pública. Exige con OCU Mayor protección frente al gas radón

Unos niveles elevados de exposición al gas radón, tóxico, radiactivo, se traducen en un riesgo real: es urgente adoptar medidas para identificar el problema con rapidez, prevenir los efectos en la salud de la inhalación del gas y actuar para conseguir paliar el riesgo en las zonas más afectadas.

Pide más protección frente al gas radón y descarga tu guía informativa

Una amenaza real, un problema de todos

El gas radón es silencioso, inodoro, incoloro... y peligroso. Emana del subsuelo y se acumula en el interior de recintos cerrados, como las viviendas. Una concentración de radón superior a 300 Bq/m3 podría causar problemas de salud: en concreto, las moléculas en que se descompone el gas se vinculan a partículas que afectan al sistema respiratorio. La Organización Mundial de la Salud identifica al gas radón como uno de los principales factores desencadenantes del cáncer de pulmón.

Los suelos graníticos son en principio los más susceptibles a mayores concentraciones de gas radón. Por eso, regiones de Galicia, el sur y el oeste de Castilla y León, el norte de Extremadura y la Comunidad de Madrid son las zonas más afectadas por la exposición a este gas tóxico, pero no las únicas. El Consejo de Seguridad Nuclear elabora un mapa del potencial de radón en España: puedes comprobar cuál es el potencial de tu zona.

 Mapa del potencial de radón en España

Qué queremos conseguir 

La elevada concentración de gas radón supone una amenaza real y urge adoptar medidas para combatirlo. Desde OCU, nos movilizamos y pedimos la ayuda de los consumidores para conseguir cambiar las cosas. Pedimos que

  • Se considere el radón como lo que es, un grave problema de salud pública, y como tal se adopten campañas y acciones informativas y de sensibilización.
  • Se transponga la Directiva Europea sobre exposición al radón, para disponer de una legislación de los niveles máximos admisibles (300Bq/m3) en ambientes interiores tanto particulares como con alta permanencia de público (hospitales, colegios...). 
  • Se establezcan niveles máximos de radón en viviendas nuevas (no más de 100 Bq/m3).
  • Se impulsen medidas destinadas a identificar fácilmente el problema y se implanten protocolos de medición por parte de empresas debidamente certificadas.
  • Se establezca un sistema de ayudas para que todos los consumidores puedan afrontar las intervenciones necesarias en las viviendas afectadas.

¿Nos ayudas a conseguirlo? Apoya nuestra campaña

Mayor protección frente al gas radón

¿Tu vivienda está expuesta a altas concentraciones de radón?

Si estás en una zona potencialmente muy expuesta, lo mejor es realizar una medición. Si se confirma que en tu vivienda hay altas concentraciones de radón, debes tomar cartas en el asunto.

  • Antes de nada, ventilar bien. Garantizar al menos 10 minutos de ventilación cada día puede reduir los niveles de radón a la mitad, pero no es una solución sificiente para lo cales muy expuestos. En ese caso, hay que actuar sobre la vivienda.
  • Con sistemas para extraer el gas, sacando el radón del terreno antes de que se introduzca en la vivienda.
  • Colocando barreras estancas al radón, idealmente capas bajo la solera de la casa o sobre el suelo, o al menos sellando las grietas visibles.

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