Hace apenas cinco meses adquirí un sistema Airzone que incluía como una de sus principales funcionalidades el control remoto de la climatización desde fuera de casa.
Airzone ha comunicado ahora que esta funcionalidad pasará a requerir una suscripción periódica, dejando gratuitamente únicamente el control desde la red local.
He presentado una reclamación formal solicitando que se respeten las características con las que adquirí recientemente el producto. Airzone la ha rechazado mediante una respuesta estandarizada y ha cerrado el expediente.
No se trata de un caso aislado. En mi promoción hay aproximadamente 50 viviendas con instalaciones recientes y existen numerosas reseñas y quejas públicas de otros usuarios afectados por el mismo cambio.
Considero especialmente cuestionable que una funcionalidad utilizada como argumento comercial para vender un producto conectado pueda convertirse, poco después de su adquisición, en un servicio sujeto a una cuota recurrente.
Solicito que Airzone mantenga para los sistemas adquiridos antes de este cambio las funcionalidades existentes en el momento de su compra.