Estimados/as señores/as:
A la atención de la Dirección del Establecimiento,
Por medio de la presente, pongo en su conocimiento la nefasta experiencia vivida en su establecimiento el pasado [Fecha], con el fin de que adopten de forma urgente las medidas correctivas que correspondan.
Durante mi estancia, el servicio prestado por el personal de sala distó por completo de los estándares mínimos de profesionalidad exigibles en el sector de la hostelería. El trato recibido por parte de los camareros fue inaceptable y carente de la más mínima cortesía hacia los clientes.
A esta lamentable atención se suma una situación de extrema gravedad y absoluta falta de profesionalidad: durante las horas de trabajo, parte del equipo de camareros consumió bebidas alcohólicas de forma visible y recurrente en plena jornada laboral, algo que compromete la seguridad, la calidad del servicio y la imagen del local.
Lejos de solucionar este comportamiento o mostrar una actitud receptiva ante la situación, acudí a poner los hechos en conocimiento del responsable del establecimiento. La respuesta de la gerencia resultó aún más indignante: el encargado eludió por completo su responsabilidad y optó por reírse de los clientes que formulaban quejas legítimas, demostrando una total falta de respeto, empatía y ética profesional.
Los clientes merecemos un trato digno, un entorno seguro y una gestión empresarial que asuma sus obligaciones y vele por el buen funcionamiento del negocio. Con esta actitud, la gerencia no hace sino avalar conductas inadmisibles que perjudican gravemente la reputación del establecimiento.
Quedo a la espera de una respuesta formal y satisfactoria que detalle las medidas adoptadas al respecto, reservándome el derecho de elevar esta reclamación a los organismos de consumo competentes si la situación no es debidamente atendida.